El miércoles varios activistas y periodistas en Camagüey estaban sitiados en sus casas y se les prohibía salir de ellas “por una visita de alto rango”.

Ayer la prensa oficial confirmó que el general Raúl Castro visitó la Empresa Militar Industrial de Camagüey el miércoles.

Castro recorrió las instalaciones militares donde se fabrica “para satisfacer las demandas de la defensa del país”.

El octogenario general indagó sobre la reparación y modernización de máquinas y herramientas; la producción y recuperación de piezas de repuesto, de igual modo la ampliación de módulos para producir envases y embalajes.

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Junto al gobernante, iba el primer vicepresidente, Miguel Díaz-Canel, quien posiblemente lo sustituya en el cargo; el ministro de Economía y Planificación, Ricardo Cabrisas Ruiz; los generales Leopoldo Cintra Frías y Álvaro López Miera, ministro y viceministro primero de las FAR, respectivamente; el ministro del Interior, vicealmirante Julio César Gandarilla Bermejo; y el primer secretario del Partido en Camagüey, Jorge Luis Tapia Fonseca.

Desde el lunes el régimen hostigó a varios activistas, entre ellos al periodista independiente Henry Constantin, Inalvis Rodríguez (miembro del equipo de la publicación independiente La Hora de Cuba), la activista Leidis Tabares del Partido Demócrata Cristiano, y el activista de la Unión Patrótica de Cuba (UNPACU), Dixan Gaínza Morell; detrás de la fuerte represión de las autoridades estaba la visita de Raúl Castro y su comitiva a la provincia.

La Seguridad del Estado impidió que estos opositores salieran de sus casas, una de ellos tenía que ir al hospital a llevar medicamentos a un enfermo.

“Esto fue como nunca, ni cuando las visitas del papa había habido tanta vigilancia”, dijo Leidis Tabares.

Este jueves, Castro viajó a Santiago de Cuba para exhumar cadáveres de figuras históricas de la “revolución”.

(Con información de Diario de Cuba)