Un grupo de negocios privados están bajo la lupa del régimen para ser clausurados, entre ellos populares paladares en la capital cubana.

StarBien, el restaurante privado vinculado al hijo del general Abelardo Colomé Ibarra, ubicado en una céntrica calle de El Vedado; Bolabana en el municipio Playa y el Cañón en el residencial Reparto Kholy; son tres de los más conocidos restaurantes privados; y están bajo escrutinio y amenaza de cierre.

El propietario de uno de los restaurantes, que pidió anonimato, dijo a Martí Noticias: “¿Por qué no cierran el Fantaxy o el Mio y Tuyo?”.

Muchos cuentapropistas indican que esta manera de actuar es activada por las autoridades cubanas cada cierto tiempo y demuestra que “al régimen no le gusta la competencia”, de acuerdos a testimonios compilados.

Una fuente vinculada al Ministerio de Justicia reportó: “Cometieron ilegalidades. Una persona que se encuentra bajo investigación, les suministraba, haciendo doble facturación, productos del Centro Comercial Palco que, como todos sabemos, pertenece a la red comercial del Consejo de Estado de la República de Cuba”.

Siempre bajo argumentos inconsistentes, el Gobierno cubano busca ponerle cortapisas al sector privado en la Isla; y ahora no sólo las paladares están en la mira.

Las autoridades en Matanzas recibieron la orden de poner luz roja a todos los proyectos socioculturales audiovisuales privados.

En el residencial Peñas Altas (antiguo cine Peñas Altas), situado en la calzada General Betancourt, el club Galaxia, estuvo cerrado mucho tiempo hasta que un joven DJ lo pidió al Consejo de la Administración del Gobierno. Se lo dieron, logró armarlo, buscó inversionistas privados, y abrió convirtiéndose en un centro nocturno de vanguardia en la ciudad; sin embargo hace un tiempo cerraron el local, y sus empleados fueron dispuestos a disposición de los tribunales, porque se presume, permitían el consumo de drogas y proxenetismo.

Otros proyectos socioculturales del sector privado en Calimete, Jovellanos, Perico, Colón y Jagüey también fueron clausurados, incluso muchos de estos lugares ni siquiera habían abierto, estaban en fase constructiva, qué ilegalidades argumentó el régimen.

Un funcionario explicó por qué el gobierno la emprende contra gente que gana o que pretende ganar dinero.

“Todos quieren la verdad, pero pocos aplican la sinceridad. Sí, muchos de esos negocios privados han cometido un sinnúmero de actos ilícitos; pero esta nueva campaña contra las ilegalidades solo persigue una estrategia, es una extraña depuración. Se acerca el 2018 y con él un nuevo Consejo de Estado, nuevos miembros dentro de la Asamblea y hasta un nuevo presidente. El gobierno necesita tener a la gente contenta y hacer ciertos cambios de cara a la presidencia de Donald Trump”.

En el verano, el régimen castrista paralizó el otorgamiento de licencias a los cuentapropistas, y sometió a estudio las categorías de empleos que serán autorizadas a partir de ahora.

No obstante, versiones extraoficiales revelan que el gobierno va a sacar a licitación pública, ciertos proyectos de producción en sectores estratégicos.

La buena nueva tendría un impacto positivo en el área internacional, y los emprendedores cubanos podrían participar en esta importante subasta de negocios, pero la medida puede ser sólo para la élite, serían aceptados aquellos que demuestren experiencia, el origen de sus fondos y que no hayan sido sancionados por cometer “ilegalidades”, ¿para un país en el que casi nada es lícito?

“Solo los están marcando para que no puedan acceder a la puja -dijo la fuente- y de esa manera garantizar la participación en el negocio al grupo de siempre; hijos, amigos y familiares de dirigentes”.

(Con información de Martí Noticias)