Tras el acto solemne en el que el general Raúl Castro homenajeó con la medalla de Héroes del Trabajo a tres figuras centrales de la generación histórica de la revolución, José Ramón Machado Ventura; Ramiro Valdés Menéndez y Guillermo García Frías, se han disparado las especulaciones.

Muchos han asociado el acto que incluyó un discurso de Castro en el recién restaurado Capitolio de La Habana, la nueva sede de la Asamblea Nacional, a un retiro o salida de la vida pública de los dirigentes históricos.

Reinaldo Escobar, periodista y editor del sitio digital de noticias 14ymedio durante una visita en Miami comentó a El Nuevo Herald: “Eso es goodbye. Eso puede significar que Ramiro Valdés, Machado Ventura y Guillermo García no quedarán en el Consejo de Estado”.

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Una nueva legislatura de un nuevo Consejo de Estado elegirá al nuevo presidente de Cuba el 19 de abril próximo.

René Gómez Manzano, opositor y ex preso político cubano escribió en un artículo publicado por la agencia de noticias Cubanet: “La ceremonia de condecoración parece poner de manifiesto la voluntad de Raúl Castro de abandonar su alto cargo dentro del Estado no solo, sino junto con sus tres viejos compinches”.

“Si no fuera ése el caso, no tendría mucho sentido ese acto solemne. En la liturgia comunista, el otorgamiento de medallas suele ser prólogo de la democión y el paso a retiro”.

En la actualidad Macho Ventura de 87 años, es vicepresidente y segundo Secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC), siendo el número 2 en la vida política de la Isla.

De 85 años, el comandante Ramiro Valdés, al igual que el anterior es vicepresidente y miembro del Buró Político del único partido legal en Cuba, el PCC.

El mayor de todos, de 90 años el comandante García Frías en la actualidad también es miembro del Comité Central y del Consejo de Estado.

William LeoGrande, profesor de la American University, quien ha seguido de cerca la política cubana mencionó: “Sí creo que estos homenajes son el preludio del retiro de estos tres históricos de sus cargos en el Consejo de Estado en abril, en línea con el límite de dos mandatos para ocupar altos cargos”.

Por su parte Escobar, dijo que aun si Castro llega a cumplir su promesa de abandonar el cargo de presidente de la República como ha anunciado, podría quedarse como “un miembro más” del Consejo de Estado, ya que se espera que por encima de todo el octogenario militar se mantenga al frente del Partido.

Lo que pudiera arrojar sorpresas es un pleno del Comité Central del Partido anunciado para este 18 de marzo, que precederá la constitución de una nueva Asamblea y la elección de un nuevo jefe del Consejo de Estado.

Raúl Castro ha insistido en los últimos años en la necesidad de hacer un cambio generacional del poder para garantizar la continuidad del sistema comunista en Cuba.

Para el profesor de la American University los cambios se limitarán al gobierno y no al Partido, que tendrá un supuesto rol “estabilizador” en la transición.

“Me sorprendería si [Valdés y Machado Ventura] también fueran reemplazados en el Buró Político del Partido de inmediato. Raúl ha tratado de suavizar la transmisión generacional al mantener a algunas personas mayores en su lugar mientras promueve a personas más jóvenes para que el liderazgo combine a ambos”, opinó el estudioso.

La salida de estas vetustas figuras pudiera ayudar al país para buscar soluciones a los graves problemas que enfrenta, por ejemplo una situación económica plagada de dificultades, a causa de la crisis en Venezuela, y un sistema de doble moneda, escasa inversión extranjera y las tensiones políticas no resueltas con Estados Unidos podrían distenderse, además de dar paso a las nuevas generaciones.

(Con información de El Nuevo Herald)