Las quejas de los cubanos en la Isla por los precios astronómicos que exhiben ciertos electrodomésticos en las tiendas estatales ha llegado a la sección de cartas de los lectores del diario oficialista Juventud Rebelde.

“El pasado 17 de diciembre hice un recorrido por las tiendas para comprar un pequeño presente por el Día del Maestro y quedó anonadado y muy confundido con los precios de algunos productos”, detalló el comentarista Addel Chang, quien reside en La Habana Vieja.

“En la tienda de Trasval, en Galiano y San Rafael, una batidora o licuadora costaba 270 CUC. ¿Qué batirán ahí, puré de oro, plata, platino o kriptonita? Un juego de cazuelas y sartenes: 216.95 CUC. Y en Ultra una máquina de pelar costaba alrededor de 145 CUC”, cuestiona el capitalino.

“Hace alrededor de dos meses, manifiesta, un timbre de bicicleta costaba dos CUC en la tienda La Isla de Cuba, y en la calle Obispo cuesta diez CUC.

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¿Qué vale más, el producto o la calle de la tienda?”, se pregunta el comentarista.

Chang cuestiona quién pone los abusivos precios a los productos, y recuerda que el poder adquisitivo de los nacionales es ínfimo.

“La otra pregunta: ¿no hay almacenes en este país, pues algunas tiendas parecen almacenes y no se puede caminar, aparte de que las afean? ¿O es que los productos están tan caros que no tienen salida?”, prosigue el aquejado.

De acuerdo a datos oficiales, el salario promedio en la Isla es de 30 CUC al mes, si se tiene en cuenta el ingreso, un cubano tendría que guardar todo lo que gana durante nueve meses para poder comprar la batidora, y luego pensar qué le pone dentro.

Los nacionales tienen que acudir a los escasos particulares que pueden arreglar electrodomésticos, para enfrentar otra realidad, la falta de piezas de repuesto, las dilaciones, y el remiendo constante de los equipos.

(Con información de Cubanet)