Según una nota de la Inter Press Service, Cuba podría cerrar el año con un déficit de 900 mil inmuebles, una cifra más alta que la divulgada por las autoridades de la isla.

La situación en Cuba es “cada vez más acuciante en muchos territorios del país, es muy complejo y debe ser analizado en su totalidad y con objetividad”, aseguró Fernando Martirena, experto en temas de vivienda de la Universidad Central Marta Abreu, en Santa Clara.

A pesar de esto, Martirena considera positivas algunas medidas tomadas por las autoridades cubanas como “la venta liberada de materiales como cemento, áridos y bloques, que hasta entonces eran de asignación central o comercializados en pesos convertibles”, refiriéndose a 2010 y el 2011.

De igual manera indica que muchas veces el abastecimiento en las tienda no responde a la demanda del pueblo.

“El albañil me cobra lo justo. Pero casi siempre tengo que comprar los materiales en dólares o por la ‘izquierda'”, dijo un ciudadano que está construyendo su casa.

Según el profesor, algunas de las causas que propician la falta de viviendas es “el sistema de subsidios de la población, principal vía de acceso a recursos financieros, todavía adolece de problemas en su implementación, que generan falta de ejecución e inmovilización de recursos y lentitud en las gestiones”.

Es de esa manera que cree necesario “la creación de entidades del sector estatal o no estatal, que en condiciones de competencia puedan brindar sus servicios a la población general, con énfasis en la beneficiada por subsidios”.