Osmel Ramírez Álvarez, quien ejerce como periodista de Diario de Cuba, denunció lo que en su opinión es una “campaña de difamación” en su contra por parte de los funcionarios estatales en el barrio de Guayabo, Mayarí, Holguín, donde vive.

Osmel, quien además cultiva tabaco, ha criticado “numerosas irregularidades” y “mal funcionamiento” que provocan quejas e inconformidades entre los campesinos de la cooperativa a la cual pertenece.

Según el comunicador, “la presidenta de la cooperativa, Teresa Aguilera, es quien personalmente está ejecutando una campaña difamatoria contra mi persona”.

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“Pretende minar mi prestigio y liderazgo natural entre los campesinos, a pesar de que decidí no enfrentarla ante los múltiples problemas por su pésimo y ‘oscuro’ desempeño. Es que doy toda mi prioridad en este momento al periodismo y evito vulnerabilidades adicionales”, detalló.

“Lo que pasa, es que la presidenta está siendo investigada por quejas de los campesinos a diferentes niveles, y de la representante política de la ANAP (Asociación Nacional de Agricultores Pequeños) en la cooperativa, expulsada de su cargo arbitrariamente por ella y los cuadros municipales de la organización, sin contar con los socios que la elegimos”, agregó Ramírez.

“Mi crimen ha sido ponerme del lado de los campesinos, y no apañar los manejos turbios de Aguilera, como al parecer hace la ANAP municipal”, indicó el periodista.

“En la asamblea de asociados hace una semana se formó tremenda discusión y, ante las intervenciones claras y precisas, en vez de reconocer sus errores, la presidenta de la cooperativa solo decía ‘esto es lo que le conviene al enemigo’”, contó el holguinero.

Osmel Ramírez insistió en haber tratado de mantenerse al margen, para darle prioridad a su trabajo como periodista, ya que corre “el riesgo de ser acusado de promover el descontento”. Pero acota que aun así, lo quieren responsabilizar.

“La presidenta de la cooperativa está diciendo que yo soy el causante de que los campesinos se le hayan revirado, acusándome de opositor, contrarrevolucionario y hasta de mercenario. Infunde miedo en la gente para que teman ‘marcarse’ si se relacionan conmigo o para evitar que me propongan siquiera en una comisión de fiscalización, porque sabe que yo detectaría sus cambalaches”, explica.

Ramírez advierte, que esa señora, lo ha calificado de opositor, y así pretende bajo ese argumento, desviar la atención de las autoridades municipales y provinciales hacia su persona, convirtiendo las acusaciones de corrupción en un problema político.

“Al parecer, en alguna medida lo está logrando, porque la comisión de la ANAP provincial que la visitó recientemente por las denuncias se mostró inquisitiva con los que han presentado quejas y aparentemente quieren evitar la necesaria auditoría”, comentó.

Osmel Ramírez ya estuvo preso e incomunicado durante tres días, en noviembre de 2017, luego de un abrupto registro en su casa por su labor periodística, dijo que su familia está temerosa por su situación.

“Ellos sufren y viven en zozobra desde que fui detenido y amenazado con cárcel, y son muchas las personas que nos cuentan las difamaciones que se divulgan y que se me culpa de promover las insatisfacciones”, declaró Osmel.

“Me quieren coger de chivo expiatorio para tapar la corrupción”, opina.

El periodista que sigue bajo la mirilla de la Seguridad del Estado, está preocupado de que este escenario pueda ser utilizado en su contra.

(Con información de Diario de Cuba)