El lanzador cubano Jorge Hernández llegó a República Dominicana luego de escapar a Haití pero se topó con promesas de “inversionistas” que lo alejaron del camino hacia las mayores.

“Las personas que me tenían en República Dominicana, los llamados inversionistas, me hicieron crecer demasiado, yo me creí demasiado, me crearon comodidades”, comenta, recién llegado a Miami. “Todo eso me hizo daño. Perdí el enfoque en lo que realmente era importante por culpa de gente que poco o nada sabía del negocio del béisbol”.

“Por un lado no entrenaba con el rigor suficiente, por otro me sentía muy frustrado cuando me enteraba que este o aquel pelotero firmaba por esta o aquella cantidad”, comentó el lanzador. “Pensé por un momento que la suerte me había dado de lado”.

El campamento de primavera de los Medias Rojas de Boston acoge hoy a Jorge Hernández que comienza este lunes su preparación con vistas a la próxima temporada regular de Grandes Ligas.

Allí lo utilizarán como relevista. Jorge cuenta con recursos tales como una recta de 94 millas por hora y lanzamientos laterales que incluyen la sinker, la slider y el cambio.