Lily Ross conoció, después de 16 meses de la operación, a Andy Sandness, el hombre que recibió el rostro de quien fuera su novio desde la adolescencia, en una suerte de encuentro en el que ambos experimentaron muchísimas emociones.

Según reseña The Associated Press, el encuentro se produjo en el Clínica Mayo, en donde Sandness se sometió a una operación de 56 horas.

“No podía salir a la calle. Odiaba ir a las ciudades grandes. Ahora estoy desplegando mis alas y haciendo cosas que había dejado de hacer, como ir a restaurantes o a bailar”, dijo Sandness.

Ross estaba nerviosa, pues temía recordar a su esposo, quien se suicidó, pero una vez de frente al hombre, dijo haberse sentido orgullosa y feliz de que alguien hubiera podido hacer un cambio importante en su vida.

Por su parte, Sandness había perdido parte de su rostro al dispararse con un rifle en el mentón, a finales del año 2006.

Ella dijo que había tomado la decisión de donar el rostro de su esposo porque quería que su hijo al crecer tuviera una idea de lo que había hecho su padre por ayudar.