Fernando Arsola Suárez, de 42 años, murió en la prisión de Aguadores en Santiago de Cuba “después de 28 días en huelga de hambre”, según denunció su esposa Yarima Calumbe Echevarría en un vídeo divulgado por la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU).

“Él comenzó la huelga en la prisión de Mar Verde y terminó en Aguadores. Un hermano fue quien confirmó que estuvo en huelga de hambre porque las autoridades nos decían que él no estaba plantado”, afirmó Calumbe Echevarría en un reporte de Diario de Cuba.

Según los médicos la causa de muerte no fue deshidratación ni un infarto: “Dijeron que había que esperar 21 días para saber”, dijo la mujer.

Fernando Arsola Suárez comenzó la huelga de hambre porque “quería justicia. Decía que era mejor morirse que cumplirle esos dos años a Raúl (Castro) porque él no había hecho eso (era inocente). Había apelado, pero no ha llegado la respuesta de la apelación, eso fue hace siete meses”.

“Exijo justicia. Lo dejaron morir. Yo fui a Fiscalía en el parque Céspedes días antes y me dijeron allí que no me lo iban a dejar morir”, condenó Calumbe.

Fernando Arsola dejó a dos niñas pequeñas y, también, y deja huérfano a otro menor (hijo de una unión anterior).