El matancero Guillermo Heredia ha bateado .294 desde el 2 de mayo para los Marineros de Seattle, y sigue siendo una pieza interesante por su defensiva, bate de contacto y piernas rápidas.

Heredia, que en menos de dos meses superará las 107 PA’s que tuvo en 2016, pegó de 4-1 este viernes ante los Azulejos de Toronto, en una derrota de Seattle por 4-0. Los Marineros están con récord de 17-19 después de haber jugado para .500 hace apenas dos noches, una División que es liderada por los escapados Astros de Houston (25-11).

Démosle un vistazo a la actuación del cubano en el plato este viernes, cuando los Marineros fueron limitados por el abridor Joe Biagini y cuatro relevistas más incluido el cerrador Roberto Osuna:

Turno #1: Rodado out a tercera, en cuenta de 0-1 contra una recta de 94.4 mph de Biagini.

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Turno #2: Elevado out al jardín derecho, en cuenta de 0-2 contra un cambio de velocidad de 86.5 mph de Biagini.

Turno #3: Sencillo en rodado por el campo corto, en cuenta de 0-1 contra una slider de 81.9 mph del relevista Barnes.

Turno #4: Ponche mirando, en cuenta de 3-2 contra una recta de 95.3 mph del cerrador Osuna.

Revisemos la zona de confort de Heredia, en su buen rendimiento durante el mes de mayo:




Como pueden apreciar en el mapa de calor de Heredia, con la perspectiva desde el cátcher hacia el pitcher, el cubano ha conectado sólido en la zona alta y afuera, en pitcheos por dentro y altos, y sus fallos han llegado (7-0) en la zona baja, a donde su swing es un poco menos efectivo. No obstante, lo interesante es que, ante cambios de velocidad, sliders y curvas, Heredia ha sido paciente, ha escogido lo mejor de esos disparos y por eso ha tenido unas puestas en juego con mayor beneficio.

Según FanGraphs, el outfielder cubano ha superado grandemente su capacidad para golpear pelotas fuera de la zona de strike –que intentan engañarlo—, con un 75.8% por encima del 59.6% de 2016 y, al final, dentro de esa proporción ha tenido bastante éxito con su bateo hacia el centro del terreno (35.3%), superior también a sus numeritos en 2016 (28.2).

Pensamientos colaterales… Aledmys Díaz también está teniendo un suspiro con el madero, aunque después de golpear un sencillo este viernes contra los Cubs, luego se vio superado por Carl Edwards y Wade Davis con ponche y rodado para double play… José Abreu bateará .300, ¿lo dudas?… Cualquiera que no haya visto a fondo lo que golpeó Abreu este viernes, se quedaría con el pensamiento de un día aciago, ya que él se fue de 4-0. Pero, ojo… pues Abreu sigue en ascenso, ya tiene un OPS de .781 y promedia .266, muestras de que se está recuperando de alguna mala suerte este año en el cajón. Miren lo que bateó ante los Padres de San Diego; con pura mala suerte en dos de sus turnos:
(De 3-0 versus Jhoulys Chacín, pero…)

-Línea out a tercera, en 2-2 con una slider a 81.2 mph de Chacín.
-Línea out al jardín derecho, en 1-1 con un cambio de velocidad a 85.0 mph de Chacín.




Si analizamos ambos fallos y si incluimos que Abreu falló en el primer turno con una recta a 91.2 mph en 0-1, no es difícil llegar a la conclusión siguiente: El toletero de los Medias Blancas de Chicago está recuperándose poco a poco, siendo capaz de volver con ese swing paciente, compacto y de buen ojo ante los cambios de velocidad y el slider –el de Chacín, con buena rotación y menos velocidad que el cambio—. ¡Lanzadores, comiencen a cuidarse del “Pito”!

Yasiel Puig intenta carburar…

Esto no es lo peor: Puig está en .244 con OPS de .725… y golpea un doblete después de embasarse por boleto y poncharse con cutter de Chatwood a 88.5 mph.

Lo peor, es esto: Puig pega un doblete y sigue hacia tercera, es out, pero los Dodgers aparentemente no se lo sienten, pues ganaban por 5-2.
Ahora no es problema, ya que el equipo está jugando para 21-15, pero Colorado lidera su División y, en algún momento ellos podrían ser un verdadero dolor de cabeza. De una forma u otra estas pifias del cubano no se han hecho notar por el récord positivo del equipo, así que esperemos que él tenga tiempo para seguir contribuyendo en ser más maduro en el juego y menos explosivo en lo que realmente necesitan los Dodgers de David Roberts.