Este lunes el régimen cubano anunció los homenajes que rendirá en el primer aniversario de la muerte de Fidel Castro, los cuales serán extendidos desde el 25 de noviembre hasta el 4 de diciembre próximo.

El semanario oficial Trabajadores dio a conocer los diversos tributos que se llevarán a cabo en memoria al ex dictador, y van desde peregrinación hasta matutinos especiales en los centros de trabajo en Santiago de Cuba.

Los estudiantes de la Universidad de Oriente efectuarán una vigilia patriótica, y en diferentes sitios de la provincia oriental se presentarán libros y documentales sobre Castro, esto está previsto para el 25 de noviembre, asimismo, el corredor Rogelio Salietes Toro recorrerá las calles de Santiago de Cuba en una carrera homenaje al difunto.

En la víspera de la fecha en que las cenizas de Castro fueron depositadas en su monolito en el cementerio santiaguero Santa Ifigenia, el 3 de diciembre, se llevará a cabo una velada político-cultural en la Plaza de la Revolución Antonio Maceo.

Esta solemnidad contará con la participación de artistas locales y de otras provincias del país, entre ellos “exponentes del canto coral, la danza, la música de concierto, trovadoresca y tradicional, la actuación y el repentismo”.

Ya el 4 de diciembre, a partir de las 7:00 am se prevé una “peregrinación” hasta el monolito donde están las cenizas de Castro. La “peregrinación” saldrá desde la Plaza de la Revolución Antonio Maceo, y avanzará por toda la avenida Patria hasta llegar a Santa Ifigenia.

Los homenajes a Fidel Castro después de muerto son múltiples, tanto dentro como fuera de Cuba, la controvertida figura del “líder histórico de la Revolución cubana”, no es más que una imagen venerada y usada por los comunistas a modo de propaganda para la izquierda ciega a nivel mundial; y un personaje odiado que convirtió la Isla en el hábitat propicio para todo tipo de carencias, al cubano en una especie de “ser experimento” con la absurda idea del “hombre nuevo” que nunca llegó a consolidarse porque no es más que una quimera lejana e inalcanzable que utilizaron para movilizar a la gente.

Cuando Fidel Castro estaba vivo, decía oponerse al culto a la personalidad, sin embargo accedía a que hubiese carteles por doquier con su imagen, y sus frases colmaban la propaganda política dentro de Cuba, el culto y la lealtad al gobernante se convirtieron en sostenes ideológicos para la legitimación del régimen.

(Con información de Diario de Cuba)