Una consultora especializada en la economía cubana, dio a conocer este miércoles que el sistema bancario de la Isla carece de infraestructura y la tecnología necesaria para prestar servicios al mercado de remesas desde el extranjero, que solo desde Estados Unidos ascendió a los 3.575 millones de dólares el pasado año, cien millones más que en 2016.

Un informe de The Havana Consulting Group (THCG), consultora con sede en Miami, indicó en su reporte la “transformación acelerada” que ha experimentado el mercado de remesas cubano, puesto que hasta el año 2008, el dinero que mandaban los exiliados a Cuba estaba destinado a costear el sustento familiar o necesidades básicas de calzado y vestido; en la actualidad las remesas se han diversificado y cubren otras necesidades de los antillanos como celulares, uso de Internet, gastos vacacionales o inversiones para un negocio del sector privado.

Las remesas que entran de EEUU, desde donde se realiza el 90% de los envíos, incluso llegan a cubrir la compra de autos o piezas de repuesto, el pago de hipotecas, de seguros médicos, o a profesores particulares para el ingreso a las universidades del país.

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La consultora vaticina que las remesas procedentes de EEUU ascenderán a 5.285 millones de dólares para 2025.

No obstante aunque se ha transformado y crecido el panorama económico, THCG logra darse cuenta de que el mercado de remesas se ve afectado por un sistema bancario que carece de la infraestructura idónea para brindar eficientemente el servicio a los cubanos.

Emilio Morales, presidente de Havana Consulting Group explica en un extenso artículo que “más de medio millón de empresarios cubanos insertados en el sector privado generan miles de transacciones diarias que no pasan por los bancos cubanos por no existir las condiciones para ello”.

Gran parte de esas transacciones pasan por las “redes de pago de las agencias de remesas y otras viajan por vías informales”, añade el informe.

Según el experto financiero con esto el banco cubano deja de ingresar decenas de millones de dólares anualmente “por no tener la infraestructura tecnológica y digitalizada adecuada para ofrecer estos servicios”.

Entre instituciones financieras de EEUU y bancos de Cuba, no existe en la actualidad un sistema de transferencia bancaria, y los isleños tienen un “limitado acceso a herramientas” que les permita recibir dinero directamente en sus cuentas de banco.

THCG ve como una oportunidad para los bancos cubanos la posibilidad de insertarse en las redes de pagos de las remesas, asimismo “crear canales formales para que los emprendedores cubanos puedan realizar transacciones comerciales a través de los bancos”.

Una de las principales fuentes de ingreso del régimen cubano lo constituyen las remesas familiares, que en los últimos años han logrado superar las ganancias de otros sectores de la economía estatal.

(Con información de Diario de Cuba)