El síndrome de la sospecha ha sido activado por el reciente anuncio durante la VIII Sesión Legislativa de la Asamblea Nacional del Poder Popular, de que el gobernante Raúl Castro seguirá al frente de Cuba hasta el 19 de abril de 2018, y no abandonará el cargo de presidente el 24 de febrero como se había dicho anteriormente.

Los cubanos en la Isla, fueron entrevistados por Cubanet, para que opinaran al respecto, una sorpresa fue darse cuenta que muy pocos estaban enterados de la noticia, y peor aún a ninguno le pareció extraño el cambio de última hora; reflejo del desinterés en la política dentro de la Isla, el aislamiento en que el Gobierno mantiene a los antillanos, ha surtido efecto a casi seis décadas de castrismo.

Mientras un entrevistado dijo que no sabía a qué se debía la prórroga de dos meses más de Castro en la silla presidencial, y que estaba “frito” en ese aspecto. Un anciano explicó que creía se debía “a la condiciones políticas que tienen ellos (refiriéndose al régimen), porque ya una vez dijo en 2016 que iba a entregar, y ahora alargó la cosa. El problema es que le gusta el puesto”, concluyó.

“El sabrá porque lo hace”, dijo otro, hablando como si se tratara de una deidad.

“No sé yo pienso que el sabrá, yo de política no se mucho”, admitió un joven.

“No tengo información de eso”, arguyó otro cubano, intentando librarse de la periodista.

“Me enteró ahora por usted. A lo mejor está cansado de ser presidente”, mencionó un transeúnte.

El cubano está habituado a evadir preguntas de este tipo, aluden a que la política no les gusta, detrás se esconde el miedo, y la evidencia de una sociedad desinformada, que desconoce sus propios procesos, y tampoco le interesan mucho, al final en Cuba hace casi sesenta años todo es más de lo mismo.

(Con información de Cubanet)