Lency Delgado, joven prospecto cubano, es un jugador de campocorto, ubicado entre las plazas 50 y 60 del próximo Draft Amateur, y pase lo que pase en el Draft está seguro de que en un lapso de tiempo no muy largo, jugará en Grandes Ligas.

A Delgado los golpes de las injusticias lo hicieron más fuerte, era un niño cuando estaba casi seguro de que sería llamado a la selección nacional cubana de la categoría 11-12 años, y ya se soñaba en el uniforme cuando no lo convocaron y lo dejaron fuera sin explicarle, en su lugar entraron otros a la selección, de menor talento que él.

Al respecto del viejo suceso que le dejó una huella, Lency Delgado rememora: “Al principio me molestó mucho, pero luego me dije que eso me iba a servir para esforzarme más. El recuerdo de aquella injusticia me ha servido para no detenerme por nada ni por nadie”, alegó el prospecto de béisbol.

Más tarde el jovencito de 16 años decidió venir a Estados Unidos, junto a su mamá y a su hermano, a meses de haber ingresado la escuadra Sub-15 de Ciudad de La Habana.

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El pelotero no tenía una idea clara de su talento, lo descubrió en un sistema de entrenamiento más completo y metódico, como el que desarrolló en la Doral Academy, y a través de sesiones de entrenamiento privadas.

Una semana no pasa, sin que Lency no tome clases de bateo con el profesor Ricardo Sosa, uno de los entrenadores de bateo más prestigiosos del país, donde acuden decenas de jugadores de MLB.

“En Cuba las cosas son más relajadas, no existe la disciplina que se requiere aquí, la profesionalidad constante”, dijo Delgado.

“Aquí me he dado cuenta de lo lejos que se puede llegar si uno se aplica al entrenamiento y confía en los técnicos”, acotó el joven.

El sitio especializado Perfect Game lo describe como alguien atlético, fuerte, ágil, con movimientos de piernas limpios y un brazo fuerte, avanzando defensivamente. “Mientras que su ofensiva, a la derecha, se destaca por un swing corto, sin necesidad de alto esfuerzo en el inicio, que pudiera alcanzar una cota superior de poder con un mínimo de pulimento”. El joven pelotero de 6.3 pies de estatura tiene el mundo por delante, y promete.

Lency comenta a El Nuevo Herald que de las Mayores admiraba a Derek Jeter, del béisbol cubano a Yuli Gurriel, y en la actualidad su equipo favorito son los Astros de Houston.

Sobre su meta concluye diciendo: “No he venido desde tan lejos ni soportado tanto para quedarme al borde mis sueños. Allá en Cuba quedaron mi padre y mi abuela, y tanta gente que me apoya. No pienso defraudarlos ni a ellos ni a mí mismo”.