Durante 24 años el Gobierno cubano ha mantenido la circulación de la doble moneda en la Isla, como una promesa del general Raúl Castro, el tema de la unificación monetaria y cambiaria está ahí latente, sabiendo que el primer semestre de 2018 es decisivo para ello.

En Cuba operan dos monedas nacionales: el peso cubano CUP, y desde 1994, el peso convertible CUC, equivalente al dólar, y creado durante el llamado período especial.

Cuando se derrumbó el campo socialista, la Mayor de las Antillas se vio imposibilitada de usar dólares en sus transacciones internacionales, con el embargo de EEUU.

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En un primer momento, el peso convertible lo utilizaron los turistas, para luego llegar a la población cubana que no cobra en CUC, (1 CUC – 1 dólar), que equivale a entre 24 y 25 CUP.

“Es lo mismo. Un pomo de aceite tiene el mismo valor (equivalente en CUP o en CUC). Ahora todos tenemos el derecho de comprar con moneda nacional (peso cubano) o con CUC”, en las tiendas estatales, explica una jubilada de 68 años.

Raúl Castro lanzó un programa de reformas económicas en 2008, para flexibilizar los negocios privados e impulsar la inversión extranjera, y comenzó a pagar la deuda externa. La economía cubana creció un 1,6% en 2017 y 0,5% en 2016, según estadísticas gubernamentales.

No obstante la necesidad de unificar la moneda se impone. A fines del pasado año, el longevo militar dijo que el tema ya no podía esperar más, expertos opinan que debe comenzar en las empresas estatales.

El peso cubano sería la moneda oficial, y se eliminaría gradualmente el peso cubano convertible (CUC), dijo Marino Murillo en 2013; la Unión Europea ha ofrecido su asesoría al régimen cubano.

El economista Omar Everleny Pérez en entrevista con AFP, explicó que “la dualidad monetaria crea dificultades sobre la medición económica, para saber si el país tiene competitividad. La doble moneda enrarece la visión”.

Con valores de 200, 500 y 1000 hace aproximadamente dos años, emitieron billetes en CUP para lograr que los pagos fueran más eficientes, ya que anteriormente solo circulaban de 20 y 100.

Pero por qué ha sido tan difícil eliminar la doble moneda:

No es tan simple eliminar la dualidad, ya que para retirar una moneda deberá eliminarse la tasa preferencial de cambio que tienen las empresas del Gobierno cubano, el cual controla el 85% de la economía del país.

La tasa preferencial de 1 peso cubano por 1 CUC o USD, permite a las entidades estatales abaratar sus costos de compra, cuando eso termine, importarán insumos ya no a uno por uno, sino a un tipo de cambio “normal”, por ende más alto.

Según sostiene AFP, los costos se encarecerán y se trasladarán al precio de venta al público.

Las arcas del Estado no tienen las reservas suficientes para subvenciones, coinciden los economistas consultados.

En un país donde los salarios estatales no superan los 30 dólares en promedio, y donde una botella de aceite cuesta casi el 7% del sueldo, (2 CUC o 48 CUP), la situación se torna compleja.

Pavel Vidal, economista cubano que trabaja en la Universidad Javeriana de Colombia expuso: “Los sectores beneficiados deberían estar en condiciones de pagar mayores salarios y los perdedores deberían cerrar o fusionarse”.

El temor a un alza de precios puede generar sobredemanda en un país que importa más del 80% de lo que consume, aunque se aumenten los salarios.
“Pensar en ¡déjame comprar todo porque se va a acabar! lleva a una escasez”, detalla Pérez, que ve venir un desequilibrio.

Para el experto, la reforma monetaria debe ir de la mano de una mayor apertura a la inversión extranjera y privada en el país, más allá del embargo.

Sin embargo, el régimen no quiere darle oportunidades al incipiente sector privado, canceló la emisión de licencias a mediados del pasado año, y no ha anunciado cuándo volverán a reiniciar los procesos, las noticias sobre redadas a restaurantes y cafeterías de cuentapropistas son constantes, autoridades del Gobierno persiguen a los “carretilleros cubanos (personas que venden verduras, hortalizas y frutas en carretillas por todo el país), que se sienten hostigados constantemente, y que cada vez se ven menos en las calles.

(Con información de Diario de Cuba)