El Departamento de Estado ha informado este viernes que a partir del 4 de marzo, la Embajada de Estados Unidos en La Habana seguirá abierta, cuando expira una orden de cierre paulatino, sin embargo lo hará con el personal mínimo.

La Administración Trump decidió que la sección consular seguirá abierta, pero el 5 de marzo comenzará a trabajar “con el personal mínimo que sea necesario para llevar a cabo las funciones diplomáticas y consulares”.

Luego de que 24 diplomáticos estadounidenses sufrieron perjuicios para su salud, a causa de unos misteriosos ataques, Washington optó por reducir la cantidad de funcionarios que se encontraban en su misión diplomática en la Isla.

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El Departamento de Estado dijo de la medida preventiva, que se debe a que “todavía no tenemos una respuesta definitiva a la causa de los ataques y a que la investigación sigue en marcha”.

“La salud, la seguridad y el bienestar del personal del Gobierno y de sus familias es la mayor preocupación”, ratificó.

A continuación la nota de prensa completa del Departamento de Estado:

Oficina del Portavoz

Washington D.C.

2 de marzo de 2018

Fin de la Orden de Partida en la Embajada de EE.UU. en La Habana

La Embajada de los Estados Unidos en La Habana ha operado bajo la condición de “estado de partida” desde el 29 de septiembre de 2017 debido a los ataques contra la salud que afectaron a sus empleados. El 4 de marzo se vence el máximo de días permitido bajo el estado de partida.

El lunes 5 de marzo, entrará en vigor un nuevo plan permanente de personal. La embajada continuará operando con el personal mínimo necesario para desempeñar funciones consulares y diplomáticas básicas, similar al nivel de personal de emergencia mantenido durante la orden de partida.

La embajada funcionará como un puesto diplomático sin acompañamiento, lo cual se define como un puesto en el que no se permite residir a familiares.

Todavía no tenemos respuestas definitivas sobre el origen o la causa de los ataques, y una investigación sobre los mismos continúa. La salud, la seguridad y el bienestar del personal del gobierno de los EE. UU. Y de sus familiares son la principal preocupación para el Secretario (de Estado Rex) Tillerson y fueron un factor clave en la decisión de reducir la cuantía del personal asignado a La Habana.

(Con información de Europa Press)