Según el informe 2017/2018 de Amnistía Internacional (AI), las “restricciones indebidas” al acceso y libertad de expresión en internet en Cuba se han sumado a las formas tradicionales de censura, donde persisten las detenciones arbitrarias y “hostigamiento” a las personas que se oponen al régimen cubano.

La extensión de la censura al ámbito “online” debilita los avances de la Isla en educación, el documento de AI que ha sido divulgado también menciona que un muestreo del Observatorio Abierto de Interferencias en la Red detectó 41 sitios web bloqueados desde la Mayor de las Antillas, todos críticos y con contenidos sobre derechos humanos.

Cuba es el único país de América que tiene prohibido el acceso a AI, no obstante sigue “ampliando acceso” a la red y ha reducido los precios de la conexión, pese a eso nos topamos con que el precio de un dólar en los parques públicos donde hay WiFi son aun carísimos para los bolsillos de los antillanos, ya que el salario promedio en la Isla no supera los 30 dólares mensuales.

En el país caribeño persiste el “hostigamiento, intimidación y detención arbitraria”, de activistas y opositores, aunque las cifras son menores que en el año 2016, apunta la organización.

Rebtel y Cuba en Miami llamadas a Cuba

Según datos de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional en 2017 se registraron 5.155 detenciones arbitrarias frente a las 9.940 recogidas el año anterior.

Amnistía señala como blanco fundamental de la represión al movimiento opositor Damas de Blanco, mujeres familiares de presos políticos que salen a manifestarse pacíficamente cada domingo.

Del caso de Eduardo Cardet, el informe recuerda que ha sido nombrado preso de conciencia, y que el médico preso injustamente sustituyó al asesinado Oswaldo Payá al frente del Movimiento Cristiano de Liberación.

Cardet cumple una condena de tres años impuesta en marzo pasado por criticar en público al fallecido dictador Fidel Castro.

El reporte de AI, menciona a Danilo Maldonado “El Sexto”, que pasó dos meses en prisión por escribir “se fue” en un muro de La Habana, horas después que Castro falleciera, de igual modo cita los despidos “discriminatorios y por razones políticas”, recordando que el Estado sigue siendo el mayor empleador en Cuba, reprimiendo también al incipiente sector privado.

Amnistía Internacional también sugiere que en la Isla debe haber más presos políticos o de conciencia que los que están documentados, ya que las autoridades castristas presentan cargos falsos por delitos comunes para hostigar y detener a la oposición.

El informe recuerda que Cuba sigue vetado “el acceso al país y a sus prisiones a la mayoría de las organizaciones independientes de derechos humanos”.

(Con información de Cubanet)