La televisión cubana a causa de la censura y de la extinta variedad de opciones que ofrece para los televidentes cubanos ha provocado el rechazo de muchos sectores de la población, por lo que gran parte de los cubanos han encontrado el modo de “pasarse” de un celular a otro videos con contenidos variados, y del gusto popular, que producen televisoras extranjeras.

“El Paquete Semanal”, una copia en memoria flash que programadores nacionales toman de series televisivas del exterior, fundamentalmente del sur de la Florida, arman en sus computadoras y venden a distribuidores que a su vez revenden a la gente a lo largo de todo el país es un exitoso negocio semiclandestino que goza de gran popularidad.

Darien Santiago López Cisneros, un recluta cubano de apenas 19 años que tenía un video en su celular con un programa llamado “La Mesa Retonta” fue sancionado en la Unidad Militar, luego de que un capitán descubriera este video humorístico de un programa realizado en la Florida, que consiste en una parodia del programa de la televisión oficial en Cuba “La Mesa Redonda”, el joven recluta fue trasladado a otra unidad militar donde mantienen a soldados que cometen indisciplinas, y se le amenazó con llevarlo a prisión, denunció la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU).

Darien, residente en la localidad de El Cristo, en Santiago de Cuba, fue interceptado por el capitán de la Unidad Militar donde cumplía el Servicio Militar Activo, el oficial le pidió su teléfono celular y la clave para abrirlo, comenta José A. López Piña, activista, en un video divulgado en el canal de YouTube de la UNPACU.

El joven fue transportado a una prisión en el extremo Oriental de la isla, en Maisí, allí mantienen a los “soldados indisciplinados”, el recluta podría ser condenado a 5 o más años de cárcel, y le prohíben la comunicación con los familiares, declaró López a Martí Noticias.

La madre de Darien Santiago, Marilyn Cisneros comentó que desde lo sucedido no ha podido ver a su hijo. Cisneros dejó claro que su hijo no es un delincuente, y sin embargo lo han tratado como si lo fuera.

“Tener ese video en el teléfono no es un delito”, argumenta la madre del joven, y pide a las autoridades que “se haga justicia”, que se le devuelva su celular y regrese a casa lo antes posible.