Bolsa de la HabanaLa Bolsa de La Habana cerró en los años 60. No sorprende: el libre mercado accionario representa una antítesis capitalistas de la Cuba comunista. Ahora que Fidel Castro cumplió 86 años, y que cedió su rol de presidente al hermano Raúl, los inversores de todo el mundo con ganas de conquistar territorios vírgenes miran con inquietud al futuro de la isla. ¿Sobrevivirá el régimen comunista? ¿Y su fin llevara un boom económico a la isla y el renacimiento de la Bolsa de La Habana?

Pero hay algunos no quieren esperar 10, 20 o 30 años para descubrir cual sera el destino de Cuba, y sobretodo para empezar a invertir en su economía. Cada solución directa es obviamente imposible. No solo porque no existe una lista bursátil local, sino que también por el embargo comercial y financiero de los Estados Unidos. Es por eso que algunos fondos, cotizados en Wall Street, se especializaron en inversiones hacia sociedades ubicadas en el Caribe y cuyos negocios son, de una manera u otra, atados a la economía cubana. Es el caso del Herzfeld Caribbean Basin Fund (herzfeld.com/cuba.htm): el 80% de sus activos son destinados a sociedades que trabajan en la zona del Caribe. En el ultimo año, el valor liquidativo del fondo subió de 6,5 a 7 dolares, con un incremento mayor del 7,5%.

Sin embargo, hay quienes no apuestan a un fondo, mas bien en empresas individuales cotizadas en el New York Stock Exchange. Como la Petrobras, sociedad brasileña de investigaciones petroleras que trabaja en conjunto con la Cupet, empresa “publica” cubana en el sector del gas&oil. O la Sherritt (canadiense) que produce energía y materias primas y tiene un crédito de 390 millones de dolares con el gobierno cubano. O mas, la casa farmacéutica canadiense YM Biosciencies, que en el 2006 formo una empresa conjunta con el Centro de Inmunología Molecular de Cuba.

En el mientras, hay otros factores que condicionan el crecimiento económico de Cuba. El bienestar de la isla depende mucho (lamentablemente) de las políticas de Hugo Chavez. En los últimos 12 años, el presidente venezolano mando muchos barriles de petroleo hacia Cuba en forma de “ayuda”, y en el 2010 los intercambios comerciales entre La Habana y Caracas pesaban alrededor del 40% en la entera balanza comercial de Cuba. Si el escenario político venezolano tuviera que cambiar, experimentando un cambio de tendencia, la economía cubana podría no sobrevivir al golpe y, tal vez, el régimen de Raúl Castro podría llegar por fin a una terminación anticipada.