Un estudio realizado por el Instituto Cato, encontró que de 2,300 millones de dólares anuales destinados a ayudas sociales para los más pobres de acuerdo a sus ingresos, los inmigrantes utilizan una menor proporción de los fondos que los nacidos en Estados Unidos.

“El costo per cápita de ofrecer subsidio social a los inmigrantes es sustancialmente menor, que el costo de hacerlo a los nacidos en Estados Unidos” dijeron Alex Nowrasteh y Robert Orr, autores del analisis.

En Seguro Social, los nacidos en Estados Unidos utilizan más del doble (3,455 dólares anuales) que los inmigrantes (1,647 dólares al año).

En Medicare, los estadounidenses consumieron 1,748 dólares anuales, mientras que los inmigrantes utilizaron 1,138 dólares en el año.

El inmigrante promedio consumió 56 dólares al año menos en Ingresos Suplementarios de Seguridad (SSI), 610 dólares menos en Medicare y 1,808 dólares anuales menos en beneficios de retiro a través del Seguro Social.