El presidente estadounidense, Donald Trump hizo alusión este viernes, a la polémica suscitada por la inminente publicación de un libro por parte de la expresidenta interina del Partido Demócrata, Donna Brazile, quien dijo tener pruebas de que Hillary Clinton, antigua rival de Trump en la campaña presidencial de 2016, amañó las elecciones primarias contra el senador Bernie Sanders.

Trump realizó una publicación en Twitter donde dice: “Todo el mundo anda preguntando por qué el Departamento de Justicia (y el FBI) no investiga toda la indecencia de la ‘Deshonesta’ Hillary y los demócratas”.

Y solicitó al Departamento de Justicia y al FBI que investiguen si Clinton financió un informe sobre su posible conexión con el Kremlin.

El mandatario señaló además que “la auténtica historia sobre la injerencia está en el nuevo libro de Donna B. La ‘Deshonesta’ Hillary compró al Comité Nacional Demócrata y después le robó las primarias demócratas a Bernie (Sanders)”.

También hizo referencia al acuerdo de venta de Uranio a Rusia por parte de la administración del exmandatario Barack Obama, a los correos electrónicos borrados por Clinton cuando era objeto de una investigación, añadiendo que el Departamento de Justicia y el FBI deben hacer “lo correcto”, ya que “los americanos se lo merecen”.

El libro de Brazile, relata que el partido y el equipo de campaña de Clinton habían signado un acuerdo en agosto de 2015, para que el grupo de la candidata ayudara a refinanciar el aparato, que estaba muy endeudado. A cambio, Hillary disponía de derecho de veto sobre el puesto de director de comunicaciones del partido y de otros cargos, algo ignorado en ese entonces.

“A cambio de captar fondos e inversiones en el DNC, Hillary controlaba las finanzas y la estrategia del partido, y de todo el dinero aportado”, escribe la expresidenta del Partido Demócrata, según fragmentos de su libro publicado el jueves por el sitio Político. “El DNC también estaba obligado a consultar al equipo de campaña sobre el resto del personal, el presupuesto, las donaciones, el trabajo de análisis y los correos electrónicos”.

La autora afirma que no se enteró de este acuerdo, “secreto”, hasta finales de julio de 2016, luego de que reemplazara a Debbie Wasserman Schultz.

Brazile afirma que el “acuerdo no era ilegal, pero si poco ético.

(Con información de El Nuevo Herald)