El gobierno de Cuba ha implementado un negocio con la renta de autos en la que tiene ingresos de hasta 11 veces el valor del auto según el periodista Fernando Ravsberg en un artículo publicado en Havana times.

“Las agencias compran un automóvil en US $8000, lo rentan durante dos años ganando unos US $50 mil y luego lo venden en el mercado nacional a US $40 mil. La contratación de 1000 carros deja cada 24 meses más de US $80 millones. Y sospecho que en el país hay muchos más de mil”, dice Ravsberg.

A pesar de los ingresos elevados del gobierno, pone trabas absurdas para la renta de los automóviles como:

● Obligación de reservarlo desde el extranjero.

● Imposibilidad de hacer un contrato de más de 15 días (para rentar por un mes hay que hacer dos).

● Cuatro horas de espera para recibir el vehículo.

● El auto, en lamentable estado técnico, se descompuso y no pudo ser reparado por el servicio de carreteras.

● Obligación de permanecer junto a un auto roto hasta que llegue la grúa.

● “Multa” de cinco litros de gasolina, faltantes en los cuatro autos que rentó, y que probablemente fueron a engordar la billetera de algunos empleados.