Un artículo publicado en el diario 5 de septiembre en Cuba parece estar preparando el terreno para comenzar a decomisar motorinas de más de 49 cc que circulan por la isla y que la Aduana de Cuba dejo entrar.

“Puedes entrar partes de la carrocería y del motor que no sean donde están las numeraciones de ambas, asegura Mariela Ruiz González, asesora jurídica de la Aduana en la provincia. La importación de esas piezas, que les llaman registrales, está prohibida; tú puedes traer partes, pero no todo completo de una vez y nunca las piezas registrales. Ello lo establece el Decreto Ley 320. Nosotros no sabemos cómo esa cantidad de motos entraron al país; sí te puedo garantizar que por aquí no fue. Solo importan carga las terminales de La Habana, Matanzas, Holguín y Santiago de Cuba” dijo el diario.

“Según el artículo 229 de la Ley 109 —Código de Seguridad Vial aprobado el 1ro. de agosto de 2010 durante el Quinto Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular—, se prohíbe la construcción de vehículos en Cuba, por tanto, su inscripción en las oficinas de registro mediante ensamblaje, por partes, por piezas nuevas o de uso, o de cualquiera que sea su título de adquisición. Además, el 230 de esa misma normativa define que en los casos de infracción dispuestos en el artículo anterior, así como la alteración de números de bloques, carrocerías, cuadros de motor (…) se aplicará el decomiso del vehículo”, esclareció el teniente Vismedy Bernal Pérez, oficial de Tránsito.

“El hecho de que estas motorinas de combustión interna estén, y no sean pocas, muestra un camino de incongruencias, estafas y “flexibilidades”, incluso desde los encargados de hacer cumplir la ley. Sin embargo, tal como pintan las cosas, parece que solo pasará factura a una parte de los implicados.” continuo el artículo.

El diario insistió en que las disposiciones dejan en claro la ilegalidad de estas motorinas de combustión.