El violinista Luis Haza tocó el himno de Estados Unidos en el teatro manuel Artime para acompañar el discurso de Donald Trump, quien mencionó la masacre de la Loma de San Juan, ocurrida 12 días después del triunfo de la Revolución y en la que fueron fusiladas 12 personas, reseña El Nuevo Herald.

Recordar este hecho, en el que también fue asesinado Bonifacio Haza, comandante de la Policía Nacional en Santiago de Cuba del gobierno de Fulgencio Batista y padre del violinista, desató la ira del gobierno castrista, quien a través de Cubadebate señaló que Trump no mencionó “el padre de Luis fue uno de los asesinos del joven líder revolucionario Frank País”, líder del movimiento 26 de Julio.

Para reafirmar la acusación, Cubadebate cita un texto publicado en el 2014 en el que el contralmirante José Luis Cuza, asegura que José María Salas, supervisor de la Policía Nacional, asesinó a Frank país, lo que desmiente la reciente acusación de la página web.

A esto se le suma la versión de uno de los hijos de Haza, Bonifacio L., que asegura que su padre amaneció enfermo el día en que asesinaron a País.

“Mi padre amaneció enfermo con un ataque a la vesícula […] lo sé porque yo estaba allí, y mi madre nos decía que guardáramos silencio para que mi padre pudiera dormir hasta que se le pasara el dolor […]. Ese día nos llegó la noticia que Frank País había sido muerto”, dijo.

Sobre por qué traer a colación esta parte de la historia, Bonifacio L. asegura que es una maniobra castrista para hacer frente al discurso de Trump.

“El discurso del presidente Trump, llamando la atención sobre la masacre de los 71 en la Loma de San Juan, puso al régimen en la disyuntiva de ignorar lo que dijo Trump, o arremeter contra la memoria de nuestro padre por la presencia en el acto de mi hermano Luis. Optó por la segunda, con todo tipo de calumnias, para desviar la atención de los crímenes de Raúl Castro”, agregó.