La extensión de la autopista 836 que pretende llegar hasta Kendall costará $600 millones.

La propuesta ha creado una gran polémica porque hay quienes aseguran que ampliar el 836 a ese elevado costo no solucionará el problema del tráfico en la ciudad.

El alcalde Giménez que ha estado intentando vender el proyecto a los contribuyentes recibió varias críticas en reuniones con vecinos, algunos aseguran que lejos de mejorar empeorará el tráfico.

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“Estamos poniendo una curita sobre una herida abierta. Tenemos un problema de tráfico porque en lugar de gastar dinero en trenes, seguimos construyendo carreteras”, dijo García, un ejecutivo de TI y candidato demócrata por la Florida. “Las carreteras no disminuyen los autos. Las carreteras agregan autos”.

Giménez se burló de la afirmación “Esa es una de las cosas más tontas que he escuchado”, dijo. “¿Las carreteras agregan autos? ¿Al hacer una carretera, empiezan a aparecer?” dijo.

Financiado a través de los ingresos de peaje recaudados en el nuevo tramo de la autopista y construido por la Autoridad Autopista de Miami-Dade, la ruta casi duplicaría la longitud del 836.

Daría a los residentes de Kendall la opción de conducir un poco hacia el oeste para tomar una carretera norte que se conecta con el Dolphin, en lugar de depender de Florida Turnpike para dirigirse al norte. Con una autopista más cercana hacia el oeste, los defensores dicen que las calles del vecindario de West Kendall verían algo de alivio cuando miles de automovilistas se dirijan a la nueva avenida.

Giménez quien hace poco dijo que la solución del transporte en Miami era UBER se niega a escuchar propuestas construir un sistema de transporte público como en las grandes ciudades.