Según expertos entrevistados por Reuters, las empresas norteamericanas están perdiendo el interés por invertir en Cuba, tras casi un año del mandato de Donald Trump.

La conclusión llega por la baja participación de empresas del país en la famosa Feria de La Habana, que este año contó solo con 13 invitados norteamericanos, en comparación con las 33 que asistieron el año anterior.

“Nunca lo había visto así de desierto. La gente realmente se ha desanimado y siente que tal vez debería invertir su tiempo en otro sitio”, dijo Jay Brickman, vicepresidente de Crowley Maritime Corp de Florida, quien ha asistido a la Feria durante 15 años.

El aparente adelanto en las relaciones entre ambos países se ha visto frenado tras las restricciones que la administración Trump ha implementado paulatinamente, entre ellas, la reducción de los viajes y el comercio.

“Hemos hecho tantos progresos en los últimos dos años. Este es un gran paso atrás ahora”, señaló Carlos Gutiérrez, exsecretario de Comercio de Estados Unidos y presidente del Consejo Empresarial Cuba-EEUU.