El gobierno de Estados Unidos otorgó asilo a ocho mujeres y niños de Cuba que se encontraban en la frontera con México.

Un día antes de este grupo las autoridades permitieron la entrada de otros 14 cubanos que esperaban su oportunidad para ser admitidos en Estados Unidos.

Aún quedan alrededor de diez cubanos esperando ser admitidos y que le abran las puertas del sueño americano, con la esperanza de que se dé el asilo político que buscan para poder trabajar y tener una mejor vida.