De acuerdo a planes del régimen de La Habana los antiguos clubes privados que el fallecido Fidel Castro confiscara en la Isla “podrían pasar a manos de firmas extranjeras que buscan ofrecer un producto ‘de lujo’ en Cuba para los visitantes foráneos”.

Los llamados Círculos Sociales Obreros (CSO) postrevolución se encuentran “en condiciones precarias debido al abandono” por parte del Gobierno cubano, reportó la estatal Prensa Latina, y a su vez reveló un ambicioso proyecto castrista.

“La Habana tiene especial atención con inversiones en Círculos Sociales Obreros (CSO) que presentan deterioros, y hasta existe una licitación para el centro Julio A. Mella (antiguo Havana Yacht Club) donde compañías como Marriott y Four Seasons aspiran a ofertar un producto de ‘Primer Mundo’”, menciona la agencia de noticias oficialistas.

Obviamente estos no serán para el disfrute del pueblo, pero el dinero sí ingresará a las arcas del gobierno comunista.

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CubaNet detalla que los Círculos Sociales Obreros eran antes de 1959 clubes privados de recreación y deportes náuticos, fundados en el litoral del Oeste de La Habana, desde el final de El Vedado hasta Jaimanitas.

Estos clubes contaban con áreas deportivas, playa, piscina, baños amplios, cafeterías, restaurantes, juegos de mesa, y salones para fiestas.

En los primeros años de la década del 60 fueron confiscados por Fidel Castro, y fueron a parar a manos de los distintos sindicatos oficialistas para que los obreros cubanos disfrutasen de ellos.

Con el paso del tiempo se fueron deteriorando, sin que nadie rescatase estos lugares, excepto el distinguido Club Havana, administrado por el estatal Grupo Palco, que antiguamente llevaba el nombre de Havana Biltmore Yacht and Country Club (cerca de Jaimanitas).

En la actualidad el Club Havana es frecuentado hoy día por empresarios, periodistas y diplomáticos extranjeros, para afiliarse es necesario pagar una cuota de 1.500 CUC mensuales, cuando el salario promedio de un trabajador en Cuba no excede los 30 CUC mensuales.

Este club privado cuenta con instalaciones hípicas, campo de golf, piscina, playa, guardería infantil, club naútico, pistas de tenis, gimnasio, salón de masajes, varios restaurantes, un centro de negocios, piscina y playa privada.

Según un reportaje del pasado año de Diario de Cuba “todos los trabajadores cuentan con acceso” a los CSO “pero los cupos son asignados en base al cumplimiento de criterios establecidos por los sindicatos y a la disponibilidad de cupos en los centros sociales. Entre los criterios de los sindicatos se cuenta la antigüedad del trabajador, su pertenencia a las organizaciones políticas (UJC, PCC) y la condición de obrero destacado”.

Entre estos Círculos Sociales se encuentran el “Julio Antonio Mella, antiguamente Havana Yacht Club (1886); el “Félix Elmuza”, antes de la revolución llamado Club Náutico, el “José Antonio Echeverría”, que otrora fue el famoso Vedado Tennis, entre otros, ninguno construido por el régimen de Castro.

Otro reportaje de Diario de Cuba de 2015 detallaba “el gobierno revolucionario, tras cumplirse más de media centuria en el poder, jamás se ha preocupado por implementar un mantenimiento sistemático, y mucho menos de ocuparse en serio por la reconstrucción de dichas instalaciones, que a estas alturas ya muestran distintos niveles de depauperación”.

Muchos de ellos se encuentran en ruinas, como es el caso del “Cristino Naranjo” del MININT (Ministerio del Interior), entre otros.

(Con información de CubaNet)