Apartment List una web para buscar apartamentos, ha realizado un nuevo estudio en el que revela que el Condado Miami-Dade nuevamente está entre los lugares más caros de Estados Unidos para rentar.

Las estadísticas le otorgaron a Miami-Dade, el puesto número 100 entre 100, es decir, el último puesto.

Durante 2016, casi el 63% de los inquilinos en el condado sufrieron una carga en sus costos, quiere decir que pagaron más del 30% de sus ingresos a su arrendador.

Aproximadamente el 34% de los inquilinos de Miami-Dade está abrumado por los costos, y gastan más de la mitad de sus cheque en la renta.

Sydney Bennet, experimentado analista de investigaciones de Apartment List, dijo: “Miami no es la ciudad más cara en cuanto a alquileres, pero cuando se mira lo que la gente está gastando en el alquiler y lo que realmente pueden pagar, la mayor brecha está en Miami”.

Dicho análisis examinó la proporción de ingresos que las personas invierten en su alquiler en áreas metropolitanas de todo el país.

La cifra de arrendatarios en Estados Unido se aproxima a los 44 millones de hogares, o el 37% de la población.

El total de inquilinos abrumados por los precios, cayó 49.7%, el más bajo desde la crisis económica del 2007. Pero de todas maneras, es casi el doble de arrendatarios agobiados por los costos en 1960, cuando era 24%.

Aunque los costos de las rentas en Miami no llegan a ser tan altos como en Nueva York, San Francisco o Seattle, una mayor proporción de inquilinos en esas ciudades tienen mejores ingresos, por lo que la carga se equilibra.

Otras ciudades del país, como Dallas, tienen aún tierra disponible para construir, por lo que las rentas pueden ser más bajas.

Para fines de septiembre, el precio medio de alquiler en Miami-Dade para un apartamento de una habitación era de $1,981, según Zillow.com.

Para el año 2030, se prevé que la cantidad de viviendas en renta llegará a 700,000.

Se necesitarían 185,414 unidades adicionales para satisfacer la demanda. Pero al ritmo actual, las nuevas construcciones solo llegarán a 69,400.

Y se espera, que muchos de esos nuevos departamentos sean demasiado caros para estar al alcance de los trabajadores con un salario promedio.

El analista de Apartment List confesó que los inquilinos de Miami, se pueden dividir en dos grupos: profesionales jóvenes que quieren y pueden permitirse pagar más por las rentas en lugares de privilegio, y personas de bajos ingresos que se van a los barrios más codiciados, por los elevados precios.

Bennet comentó: “Compartir con otras personas y comer sopa es una cosa; otra cosa para las familias es no poder pagar la atención médica, la factura del agua y los víveres. No tienen ingresos sobrantes para ahorrar para comprar un automóvil. La consecuencia es que la gente decide mudarse del centro. Se pierden muchas familias de clase trabajadora”.

Pero la buena noticia al menos, es que los cheques de pago están aumentando un poco.

SmartAsset, sitio web de finanzas, situó a Miami en el primer lugar de una lista de las 10 principales ciudades del país, con los ingresos promedio de más rápido crecimiento, eventualmente, en Miami-Dade se podría alcanzar un ingreso medio nacional de $57,000.

(Con información de El Nuevo Herald)