Este jueves en el último pleno de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el octogenario militar, Raúl Castro intervino y dijo “El próximo año será también complicado para las finanzas externas de la nación”.

No obstante, el general “reiteró a los acreedores el cumplimentar los compromisos pactados, y agradeció su apoyo y comprensión por las dificultades transitorias que afronta su Gobierno”, de acuerdo a Cubadebate, sitio web oficialista.

La deuda actualizada o una balanza de pagos y cuenta corriente del Gobierno cubano están inmersos en el secretismo.

Castro no dejó de referirse al impacto del huracán Irma, contabilizando los estragos en 13.000.185.000 pesos.

“Hace unos tres meses, el ciclón tropical afectó a más de 179.000 viviendas, produjo numerosos daños en instalaciones de la salud, la educación, el turismo, las comunicaciones, etc. y por vez primera, se paralizó el sistema electroenergético nacional”, dio a conocer.

Acerca de cómo se afrontó el meteoro, argumentó que “confirma la vigencia de la doctrina de la guerra de todo el pueblo y del sistema defensivo regional como pilares para resistir ante cualquier amenaza”.

En cuanto al “proceso de elecciones generales”, el mandatario las calificó de “exitosa”, omitiendo como de costumbre las detenciones arbitrarias y la represión del régimen que él encabeza contra activistas y opositores que querían fungir como candidatos.

Sobre la economía, Raúl Castro, fue breve, y acerca del crecimiento del PIB este 2017 (1,6%), detalló: “No nos satisface, pero ha sido logrado en un escenario de restricciones, limitaciones con el combustible, la sequía y los efectos del bloqueo contra Cuba”.

El militar también admitió que la oferta en la red de establecimientos minoristas fue “insuficiente”.

El Plan de la Economía tiene previsto para 2018, un crecimiento del 2%, según Castro exigirá, “el uso eficiente de los recursos financieros, elevar los ingresos por exportaciones, aumentar las producciones nacionales como los alimentos y otros productos para generar ingresos y fuentes de empleo”.

Juventud Rebelde, semanario estatal recogió que el autócrata no dejó de referirse a cuestiones de la política internacional, reiterando que el régimen “no tiene responsabilidad” en los “ataques acústicos” a los funcionarios estadounidenses.

Expresó de igual modo, su solidaridad con aliados políticos como “Venezuela, la senadora Cristina Fernández de Kirchner y el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva”.

Habló sobre el tema de la dualidad monetaria, arguyendo que dicho punto no puede dilatarse más.

“Constituye el proceso más determinante para avanzar en la actualización del modelo económico, por el impacto que tendrá en todas las esferas de la nación. Sin resolver esa cuestión será difícil avanzar correctamente”, al referirse a la eliminación de una de las dos monedas que circulan en Cuba.

Castro dijo que el Gobierno cubano no renunciará al desarrollo “de las formas de gestión no estatales en la economía”, abordando el álgido tema del sector privado en la Isla, acotó el requerimiento de “asegurar el respeto a la ley, afianzar los resultados positivos y enfrentar con firmeza las ilegalidades y violaciones a la política vigente”; un sistema que encuentra ilegalidades por doquier.

Y el punto más candente de su discurso fue la prórroga de su mandato (del 24 de febrero y cambiado este jueves para el 19 de abril), de la razón de la fecha, esgrimió que era el “día de la gran victoria del socialismo sobre el imperialismo”.

Los motivos reales por los que se ha postergado dos meses más la sucesión de poder en Cuba, se desconocen, como todo lo que concierne a un Gobierno amañado; aunque el Partido Comunista de Cuba controla los “comicios”, y se sabe al títere que pongan responderá a los intereses del castrismo, el régimen demuestra una vez más su miedo, y que no tienen todo listo; mas allá de las hipótesis de que Raúl Castro, embriagado por las mieles del poder, no quiere abandonar la silla presidencial.

(Con información de Diario de Cuba)