Sigmund Sobolewski a los 94 años de edad falleció en Bayamo, Cuba. Víctima de un paro cardíaco el prisionero número 88 del campo de concentración de Auschwitz radico en esa ciudad desde el 2013 para pasar los últimos momentos de su vida.

“Él trabajaba como traductor en el Ministerio de Industrias, nos conocimos de casualidad y nos casamos a los tres meses, precisamente en Bayamo, vivimos unidos hasta el día de hoy”, refirió Cándida Ramona Tamayo Corría, la bayamesa que se convirtió en su esposa desde 1961.

El 26 de julio pasado Sigmund fue intervenido quirúrgicamente de una obstrucción intestinal. El y su esposa vivieron por 57 años en Canadá donde tuvieron a sus hijos Emilio Ernesto y Vladimir.

Conocido mundialmente Sigmund, de origen polaco, dedicó buena parte de su vida a divulgar por el planeta los horrores del fascismo y a explicar las graves consecuencias de la implementación de filosofías como aquella.

Las cenizas serán llevadas a Canadá siendo la última voluntad de “El 88”, como era conocido mundialmente.