Miami-Dade esperaba estar en la lista de candidatos para la segunda sede de Amazon; sin embargo el legislador de mayor rango en el condado, Esteban “Steve” Bovo, dijo el martes: “No va a suceder”.

El presidente de la Comisión del Condado admitió: “No estamos equipados para eso”.

“No estamos preparados para atraer 50,000 nuevos empleos aquí”, argumentó Bovo a otros comisionados, en una reunión sobre la reducción de rutas de autobuses para cerrar las brechas presupuestarias en el sistema de tránsito del condado, “porque no tenemos la capacidad de permitir que esas personas transiten en nuestra comunidad”.

Asimismo la discusión sobre la incapacidad del condado de expandir las opciones de tránsito para los residentes se vio ampliada el martes.

Aun así, algunos opinan que el condado puede traer diversidad, al gigante de ventas por internet, un excelente clima y el tipo de portal internacional que podría atraer a una compañía que busca expandirse en Latinoamérica.

El analista de Moody’s, Kwame Donaldson, escribió: “Miami-Dade ofrece muchas ventajas en su intento por ser seleccionado para la segunda sede de Amazon. Amazon es un gigante de la logística, y Miami es un centro líder de distribución”, aunque señaló que los tensos presupuestos y una opción al “bienestar corporativo” es muy probable se traduzcan en que Amazon no recibirá en Miami-Dade el tipo de privilegios que otras jurisdicciones quieren brindar.

“Y a pesar de que Miami ofrece el sistema de transporte público más extenso de Florida, el servicio ferroviario suburbano y de transporte diario para ir al trabajo va a la zaga de otras las ciudades en el Corredor del Noreste”, acotó Donaldson.

El Beacon Council, la agencia de desarrollo económico del condado, dio a conocer que Miami-Dade se inscribió como parte de un esfuerzo regional con Palm Beach y Broward, y no ha divulgado la propuesta que hizo Amazon, asimismo la solicitud promociona planes futuros de tránsito, incluido el ferrocarril Brightline, el cual será inaugurado en los meses venideros; también el plan “SMART” de Miami-Dade que, sin recibir fondos, busca expandir las opciones de tránsito en seis de los corredores más importantes del condado.

En 2017, Miami-Dade disminuyó las horas de Metrorail y extendió las esperas de los trenes, ya que lucha con los déficits en el impuesto a las ventas dedicado a los subsidios de tránsito y una disminución en los pasajeros del transporte público.

(Con información de El Nuevo Herald)