El líder de la UNPACU (Unión Patriótica de Cuba) José Daniel Ferrer está preso desde el pasado día 3, mientras opositores en la Isla y fuera se mantienen muy preocupados por su caso.

El día 9 el fiscal provincial de Santiago de Cuba, Rolando Reyes Speck dictó una Auto (resolución) de imposición de medida cautelar dirigida contra el miembro del Grupo de los 75 y otro miembro de la UNPACU, Ebert Hidalgo Cruz.

Ambos estarán provisionalmente en la cárcel, el documento detalla que Ferrer “puso en marcha aceleradamente” el vehículo junto al otro acusado al divisar a un agente de la autoridad.

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Así el seguroso fue “impactado y recibió un fuerte golpe que le ocasionó excoriaciones”, como un “hematoma en antebrazo derecho”.

De acuerdo a CubaNet la resolución del fiscal habla de un delito contra la vida, aunque no llegó a ser consumado.

Sin embargo René Gómez Manzano, abogado penalista a quien el régimen no le permite ejercer, comenta acerca de las irregularidades en el proceso del líder de la UNPACU.

Explica que según el artículo 84 de la vigente Ley de Procedimiento Penal, la resolución debe dictarse y asimismo entregarse una copia de su texto, también destaca “la total incongruencia entre los supuestos hechos y las consecuencias jurídicas que se extraen de ellos”.

Ya que de ser cierta la “historia oficial”, la prisión se le impone a Ferrer, y a Ebert, quien solo era pasajero, y no conducía.

Gómez Manzano ha calificado al proceso como un “evidente disparate”, detalla que a Hidalgo Cruz lo tuvieron una semana “sin cambiarse de ropa” en una celda sin prácticamente iluminación, llena de insectos y “ratas”, además de sumarle la prisión provisional injusta.

Las condiciones que le fueron impuestas al miembro del grupo de la disidencia, fueron pensadas y maniobradas para forzarlo a cambiar su testimonio e inculpar a José Daniel, según el abogado hasta lo amenazaron de acusarlo de un delito más grave con tal de lograr el objetivo.

Fabricaron de manera arbitraria la “tentativa de asesinato”.

Las autoridades alegaron que el agente represor vestía uniforme militar, otra patraña inventada, sin embargo ¿qué importancia tenía la ropa del oficial? Se cuestiona el abogado.

Del mismo modo Gómez Manzano continúa encontrando una serie de contradicciones que sólo buscan de manera desesperada poner tras las rejas a José Daniel Ferrer por buen tiempo, sin que organizaciones de derechos humanos a nivel internacional alcen su voz para defenderlo.

(Con información de CubaNet)