Aliuska Cardoso, una joven cubana obtuvo libertad bajo palabra, y ahora comienza a rehacer su vida en Miami. Pero para la cubana, la travesía fue bien difícil.

Cardoso recorrió nueve países, cruzó diez fronteras, y estuvo tres meses detenida en Estados Unidos.

“Fueron 11 meses y 24 días, fue bien duro, pero lo logré”, dice la cubana a Martí Noticias.

Rebtel y Cuba en Miami llamadas a Cuba

Como parte de un grupo de 70 antillanos, Aliuska quedó varada en Panamá retenida por tres meses en la región de Lajas Blancas.

“Bien duro lo que pasé allí, estuve miles de veces a punto de que me deportaran a Cuba, y luché, y aquí estoy”.

La joven desde un campamento en la selva panameña contaba su propia historia.

Cardoso se entregó en la frontera de Nuevo Laredo con Texas, el 9 de octubre, dos meses después salió en libertad con parole.

Entre los argumentos que presentó al juez de migración, estuvo el asesinato de su hermano a manos de un agente de la Seguridad del Estado.

Ella le explicó que ese era el motivo por el cual ella estaba en contra del Gobierno cubano, porque su hermano fue asesinado en 2013, “y esa persona que se llama Humberto Rivero García es agente de la Seguridad del Estado en Cuba, y él nunca cumplió sentencia, y mi hermano fue asesinado con apenas 17 años”.

Para la migrante cubana, Navidad y fin de año son realmente diferentes, pero su corazón está en Cuba, ha dejado a su pequeña hija en Manacas, al cuidado de su madre.

Aliuska cuenta lo difícil que fue estar más de cuarenta días presa, y no poder hablar con su hija.

Su amiga de la infancia que realizó con ella la travesía, continúa retenida en Texas y le han dictaminado orden de deportación.

La mamá de Yudis su amiga presa, es quien ha acogido a Aliuska en su casa en Miami.

Estrella García, la madre de la otra cubana dijo: “Lleva 60 días detenida, esperando que al abogado resuelva su caso”.

La madre dijo llorando que el regalo perfecto para su fin de año, es que le dieran el sí a su hija.

En abril del año pasado, salieron de Cuba los esposos de las dos cubanas, en una travesía igualmente riesgosa.

Según Aliuska él llegó a Santa Lucía el 9 de julio, “y hasta hoy no se sabe nada, no sé si están vivos, de los 17 cubanos que salieron con ellos, ninguno ha dado señal de vida”.

(Con información de Martí Noticias)