cuba-union-europeoEl ministro de Exteriores francés ha anunciado que pronto viajará a Cuba, la primera visita de este tipo en 30 años y una señal de mejora de las relaciones entre la Unión Europea (UE) y Cuba.

Los países de la Unión Europea han aprobado el pasado 10 de febrero el proceso para normalizar las relaciones con Cuba. La decisión se tomó diez años después de la suspensión de las relaciones con Cuba, y la luz verde se produjo después de una cumbre de los ministros de Asuntos Exteriores de los 28 países en Bruselas.

“Pronto iré a Cuba, lo que es algo nuevo”, dijo ayer Laurent Fabius en una conferencia de prensa con su homólogo brasileño Alberto Figuereido.
Según fuentes del Ministerio francés de Relaciones Exteriores, la visita tendrá lugar antes del verano y su objetivo será evaluar las intenciones del gobierno cubano en la construcción de lazos económicos mas estrechos.

Fabius, quien asumió el cargo en 2012, es uno de los principales defensores de la reanudación de las relaciones, sobre todo comerciales, con Cuba. Actualmente hay cerca de sesenta empresas francesas que operan en Cuba, entre ellas Pernod Ricard, Accor, Bouygues y Total.

A principios de enero, Frans Timmermans, ministro de Relaciones Exteriores holandés, hizo una visita oficial a La Habana, desde donde instó a la UE a mirar desde una nueva perspectiva sus relaciones con Cuba, a través del “dialogo” y no del “aislamiento”. Timmermans, el primer ministro de Exteriores holandés en visitar Cuba desde la revolución de 1959, aseguró que su país apoya este objetivo y que la UE tiene la necesidad de “modernizar” sus relaciones con la isla.

Ahora el objetivo es llegar a la definición de un dialogo político y de cooperación con el gobierno del presidente Raúl Castro. La representante diplomática de la Unión Europea, Catherine Ashton, dijo que la decisión no constituye una ruptura con el pasado, más bien “la voluntad de apoyar una reforma y el proceso de modernización en Cuba”. Reiteró las preocupaciones europeas acerca de los estándares cubanos relativos al respeto de los derechos humanos.

El proceso iniciado por la Unión Europea podría tomar un par de años, pero de hecho constituye un cambio radical después de la interrupción del dialogo en 2003, tras una de ola de represión contra los opositores que llevó a la detención de 75 disidentes, luego puestos en libertad.
Las negociaciones comenzarán en La Habana y tendrá un ritmo será vinculado por los resultados que serán alcanzados gradualmente.