El Partido Demócrata se anotó importantes victorias ayer martes al ganar las gobernaciones de Virginia y Nueva Jersey, las dos únicas en juego este 2017, justo en la víspera del primer aniversario de la victoria de Donald Trump en las presidenciales.

En Nueva Jersey, Chris Christie, uno de los principales asesores de Trump en su campaña presidencial, fue derrotado por el demócrata, Philip Murphy, que arrebató la gobernación a los republicanos.

Christie es gobernador desde 2010, pero esta vez no se presentó porque no podía optar a un tercer mandato, así que Murphy se batió con la hasta ahora vicegobernadora del estado, Kim Guadagno.

Con el 71 % escrutado, Murphy obtuvo el 55,6 % de los votos, mientras que Guadagno logró el 42,5 %.

En Virgina, los demócratas mantuvieron la gobernación gracias a la victoria de su candidato, Ralph Northam, frente al republicano, Ed Gillespie.

Con el escrutinio casi completo (99 %), Northam obtuvo un 53,6 % de los votos por un 45,2 % de Gillespie, que se había alejado de Trump para mostrar un perfil moderado en un estado en el que los demócratas se han ido fortaleciendo en las últimas décadas.

Pese a ese distanciamiento, Gillespie protagonizó una campaña marcada por el rechazo a la inmigración ilegal.

Junto a las contiendas por las gobernaciones de Virginia y Nueva Jersey, hoy destacaban las elecciones locales en Nueva York, en las que se impuso el actual alcalde, Bill de Blasio, con un 64,5 %, frente al 29,7 % de su rival republicana, Nicole Malliotakis.

En Miami gano el joven comisionado Francis Suarez.