(EFE).- La mayoría de los electores cubano-estadounidenses de Miami (EE UU) está de acuerdo con el giro dado a la política hacia Cuba por la Administración de Trump e incluso piensa que se debería ir más lejos contra al régimen cubano, según una encuesta dada a conocer este miércoles por la Inspire America Foundation.

La encuesta realizada por Survey USA muestra, entre otras cosas, el impacto que los llamados ataques sónicos contra diplomáticos estadounidenses han tenido en la comunidad objeto de estudio.

El impacto es evidente cuando se compara el 58% que dijo haber apoyado las sanciones contra el régimen cubano cuando fueron anunciadas en junio por el presidente Donald Trump con el 70% que respalda que se castigue a Cuba por los ataques sónicos.

Concretamente, un 44% dijo que Trump hizo lo correcto y un 26% que no fue lo suficientemente fuerte.

Survey USA entrevistó a 450 cubanos del condado Miami-Dade entre el 18 y 25 de octubre de este año. El 59% de las entrevistas se hizo en inglés y un 41% en español, siguiendo una metodología, y la encuesta tiene un margen de error entre el 4 y el 5%.

“Esta encuesta busca la verdad, no promueve una agenda como hacen otras”, subrayó Marcell Felipe, presidente de la Inspire America Foundation, una organización que fue creada hace un año y que aboga por el fin de la apertura hacia la Isla acordada en 2015 por el anterior presidente, Barack Obama, con el mandatario cubano, Raúl Castro.

No obstante, Felipe, que agradeció a Trump el haberse tomado “muy en serio” lo que la comunidad de exiliados le transmitió cuando visitó Miami en 2016 como candidato y en 2017 como presidente, subrayó este miércoles que con los pasos dados hasta ahora no basta para que el régimen castrista haga un cambio real hacia la democracia.

A partir de mañana jueves empezarán a regir las medidas derivadas de lo que Trump anunció en junio, como la prohibición de las transacciones con ciertas entidades gubernamentales de la Isla, incluidas empresas turísticas, y las limitaciones de viaje para los estadounidenses.

A juicio de Felipe, lo siguiente debe ser “echar abajo” el programa de intercambio cultural con Cuba y “reforzar” tecnológicamente a Radio y Televisión Martí para que su señal llegue a todos los cubanos, sin que el Gobierno pueda bloquearla.

Orlando Gutiérrez, de la organización del exilio Directorio Democrático, quien colaboró en la elaboración de la encuesta, afirmó que este sondeo permite ver que hay un cierto “consenso” entre los electores cubano-estadounidenses con independencia de por qué partido voten.

Una de las preguntas donde se nota más es la que se refiere a si deberían ser sancionados también los funcionarios cubanos que asesoran al Gobierno de Venezuela.

El 75% de los encuestados está a favor. Por partidos, el porcentaje entre los republicanos es del 89% y el de los demócratas del 66%.

En la pregunta sobre si Estados Unidos debería incluir de nuevo a Cuba entre los países patrocinadores del terrorismo, que merece un 52% de aprobación general, hay una diferencia grande entre republicanos (73%) y demócratas (32%).

Sin embargo, un 22% de los demócratas se declara “no seguro” de qué contestar, destacó Marcell Felipe.