Este sábado la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC) con sede en Miami, recogió alrededor de un millar de firmas en la ciudad del exilio, que se suman a las más de 2.500 obtenidas con anterioridad por la agrupación opositora para enjuiciar a Raúl Castro, por crímenes de lesa humanidad; ya que un juez puede ordenar su detención fuera de Cuba, al hallarse desprovisto de la inmunidad diplomática que le confería ser presidente de la Isla.

Cientos de cubanos, en los restaurantes Versailles y La Carreta apoyaron la iniciativa este fin de semana.

La ACR junto a la Comisión Internacional Fiscalizadora de Crímenes de Lesa Humanidad “Justicia Cuba”, busca procesar al dictador cubano; si quieres apoyar dicha petición también puedes firmar a través de www.justiciacuba.com.

De acuerdo a Orlando Gutiérrez Boronat, de la ACR, “todos los tribunales especiales de crímenes de lesa humanidad que han existido, desde Núremberg para acá, han comenzado de esta manera (…) Es el momento de buscar este enjuiciamiento”.

Rebtel y Cuba en Miami llamadas a Cuba

“Estamos recogiendo firmas pidiéndole al presidente (Donald) Trump que ponga en efecto la ley de libertad cubana -104-114, Sección 116, Cláusula (b) (3)- que pide que Estados Unidos lleve a un juicio internacional al régimen comunista de Cuba por la masacre de Hermanos al Rescate”, añadió el líder opositor.

Martí Noticias señala que a pocos días de haber sido designado gobernante de Cuba, por voluntad del fallecido dictador Fidel Castro, en 2006 Raúl Castro reunido con periodistas oficialistas confesó que fue él quien dio la orden para derribar las avionetas civiles de la agrupación Hermanos al Rescate, donde fueron asesinados tres ciudadanos estadounidenses.

En la grabación de poco más de diez minutos, que salió a la luz en agosto de 2006, Raúl Castro cuenta, a viva voz, que fue él quien diseñó el plan y ordenó derribar las dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.

Boronat explicó que la recolección de firmas se mantendrá por varias semanas en la ciudad de Miami, y dijo era una de las vías con las que pretenden conseguir que “un tribunal internacional juzgue al castrismo por sus crímenes de lesa humanidad contra el pueblo cubano y contra otros pueblos”.

El también doctor en Filosofía, escritor y profesor de Ciencias Políticas detalló que el “crimen de lesa humanidad es una figura del derecho internacional, que es una de las más codificadas”.

A su juicio “el castrismo ha cometido demasiados” y con la iniciativa buscan enjuiciar a Raúl Castro y a sus secuaces.

“Raúl Castro ha confesado sus crímenes públicamente, los fusilamientos, la masacre de Hermanos al Rescate. Pero lo más importante es que al renunciar a la presidencia del Consejo de Estado en Cuba, Raúl Castro -sabemos que de facto encabeza el país como primer secretario del Partido Comunista- ya no tiene inmunidad diplomática. Es el momento de buscar este enjuiciamiento”, aseguró.

La coalición de la disidencia fundada en 2009 por grupos opositores al régimen cubano en el exilio y en Cuba, lanzó otra campaña esta semana la misma va orientada a “informar y tomar conciencia acerca de cómo el turismo ayuda y empodera a los represores” dentro de la Isla.

Un comunicado de la Asamblea de la Resistencia afirma haber asociado una “amplia coalición de organizaciones de derechos humanos y defensores de los derechos laborales que, junto con los dueños originales y legítimos de las propiedades confiscadas, están encabezando esta campaña”.

Dos enormes vallas emplazadas en las esquinas de Miami, calle 13 y avenida Miami Court del noroeste, y calle 21 del noroeste y 42 avenida, se observan a lo lejos pidiendo “no ayudes al robo”; “no ayudes a la explotación de los trabajadores” y “no ayudes a la represión”.

Para la ACR los cruceros promocionan la Isla como destino turístico, dejando de lado que el turismo en Cuba “involucra el uso de propiedades” confiscadas.

Detalla que los puertos en la Isla “tienen dueños legítimos, con demandas certificadas contra el régimen cubano por la ilegal confiscación de sus propiedades”.

Además de denunciar la explotación de los cubanos como empleados estatales, que no tienen derecho a reclamos.

Mencionan también a la cúpula militar castrista que controla el 60% de la economía en la Mayor de las Antillas, y administra muchos de los hoteles en los que se hospedan los visitantes extranjeros.

(Con información de Martí Noticias)