Michel Hernández Álvarez, de 30 años, se entregó a las autoridades de Puerto Rico y pidió asilo asegurando que era ciudadano cubano. El cubano dijo a las autoridades que había llegado a Puerto Rico de manera ilegal desde República Dominicana en una embarcación.

Hernández relató a las autoridades que en la embarcación venía con otros tres dominicanos que salieron huyendo una vez que llegaron a tierra. La travesía comenzó el sábado en la localidad de Miches, en República Dominicana, atravesaron el estrecho de Mona y llegaron a las costas de Puerto Rico en una lancha de madera con un motor fuera de borda.

Los cubanos que llegan a Puerto Rico tienen los mismos derechos como si llegaron a territorio de Estados Unidos por lo que bajo la política de pies secos y pies mojados Michel Hernández Álvarez podría quedarse.