Hace algunas semanas habían informaciones de que una compañía de Miami estaba tratando de llegar a un acuerdo con Cuba para tirar un cable de fibra óptica desde Miami a la Habana. Cuba como es usual da la espalda a la posibilidad de hacer negocio con Estados Unidos y dijo que optaría por un cable submarino desde Venezuela. El cable de fibra óptica que quiere instalar esta compañía de Miami aumentaría exponencialmente la capacidad en Cuba y la velocidad de la conexión a Internet para los cubanos. El gobierno de Cuba argumento que lamentablemente había un componente político en la decisión ya que ese nodo iba a estar en Miami y temían de quien contraloría esa información. Una vez más los cubanos comunes son los que salen perjudicados por la política.