(EFE). El monopolio estatal cubano de las comunicaciones Etecsa reintegró, hasta el pasado noviembre, más de 5,300 CUC (peso convertible equivalente al dólar) a clientes de su servicio wifi que han sido víctimas de robo del saldo en sus cuentas, un problema que la empresa busca solucionar a corto plazo.

Los cibernautas defraudados reciben su dinero si se comprueba “consumo o transferencia injustificados” desde su cuenta permanente Nauta, una de las modalidades de conexión que Etecsa oferta en los 505 puntos de internet inalámbrica en la isla, abiertos en julio de 2015 dentro de una estrategia para aumentar la conectividad en Cuba.

La compañía recibió unas 670 reclamaciones por esta causa hasta el cierre del mes anterior, informó hoy un extenso artículo del diario oficial Granma.

Etecsa asume la responsabilidad de estos ciberdelitos y compensa a sus clientes porque, entre otras razones, “todavía no hay una cultura en los usuarios sobre su existencia y cómo verificar que la conexión es segura”, explicó la directora del departamento de Protección al Consumidor de la empresa, Arelys González.

Al desconocimiento sobre el uso seguro de la internet en la isla, se unen la ausencia de una Ley de Comunicación que sancione los delitos informáticos y la desactualización de la regulación vigente sobre el uso de la conexión inalámbrica en el país, uno de los más desconectados del mundo.

Según los directivos de Etecsa, los estafadores “utilizan ilegalmente equipos y tecnologías con el propósito de robarle al cibernauta su usuario y contraseña”.

Los “hackers” se ubican en los puntos de acceso wifi -en plazas, parques y otros espacios públicos- y “proyectan” un portal falso, que aunque parecido al Nauta real “es solo una pantalla por detrás de la cual corre una aplicación informática que toma y registra las credenciales de usuarios”.

“Para ello, utilizan aplicaciones descargadas de internet y otros dispositivos (…) que aunque no se comercializan en el país, son comprados en el exterior e introducidos en Cuba”, insistió el jefe del Departamento Antifraudes de Etecsa, Jorge Sacre.

Sacre reconoció que en 2015 el monopolio estatal cubano no contaba con un certificado de seguridad válido para asegurar las operaciones de sus usuarios, sin embargo decidió “no seguir postergando un servicio que era muy demandado por la población”.

“A principios de este año fue que pudimos certificar el portal de autenticación acorde con los estándares internacionales”, aseguró.

Etecsa también espera ofrecer pronto una aplicación móvil que le permita al cliente diferenciar las redes oficiales de las trucadas y evitar así robos de dinero en sus cuentas.

Desde la compañía también advierten sobre los clientes que “comparten ilegalmente” su conexión individual por la mitad del valor oficial de 1 cuc la hora, un servicio poco seguro y más lento que el legal.

Los usuarios de los puntos wifi de Etecsa pueden conectarse por dos vías: con una cuenta permanente y una cuenta temporal, activa solo durante la cantidad de tiempo pagado.

En 2016 Cuba registró más de 4.5 millones de usuarios de internet, lo que significa 403 conectados por cada 1,000 habitantes del país, en el que viven unas 11.1 millones de personas.

Tras una prueba piloto en La Habana, Etecsa inició este año la comercialización de internet en los hogares, un servicio solo permitido a algunos sectores hasta ese momento.

Aunque en septiembre pasado se anunció que la conexión en las casas llegaría a todo el país antes del fin de 2017, las tarifas continúan muy altas si se comparan con el salario medio estatal cubano, que ronda los US$ 28 mensuales.