Cuba-estados-unidos-debtLas relaciones entre Cuba y Estados Unidos siempre han estado marcadas por la controversia y las diferencias sobre todo en relación al embargo comercial de Estados Unidos a Cuba. El tiempo que llevan estas diferencias y la aplicación del embargo hacen que las personas pierdan las perspectivas del porqué de las diferencias y como se llegó al embargo comercial.

El periódico The Boston Globe en un artículo del escritor Leon Neyfakh hace un análisis de una de las diferencias más importantes en cualquier solución al diferendo entre Cuba y Estados Unidos, la deuda de la isla con ciudadanos estadounidenses y cubanos que ahora son ciudadanos de Estados Unidos.

Según el análisis de The Boston Globe Cuba debe a Estados Unidos 7 billones de dólares y este podría ser el principal obstáculo para un acuerdo entre ambos países. ¿Qué va a pasar con los reclamantes estadounidenses y los cubanos que se establecieron en Estados Unidos cuando los Castro llegaron al poder? ¿Cuánta deuda vale perdonar para ayudar a un país a regresar a sus raíces? ¿Cuánto dinero deberían estar dispuestos a renunciar los ciudadanos privados para que triunfe una solución diplomática entre Cuba y EE.UU.? se pregunta The Boston Globe.

Varias compañías estadounidenses que estaban presentes en Cuba y fueron afectadas por el gobierno instaurado por Fidel Castro han manifestado su intención de cobrar lo que se les debe aunque haya un cambio político en la isla, de hecho la única esperanza de cobrar que tienen estas compañías es que efectivamente haya un cambio político en la isla.

Otro obstáculo es el de las propiedades confiscadas a cubanos que ahora viven en Estados Unidos, el intento de reclamar estas propiedades crearía un grave problema social entre los cubanos que se han quedado en Cuba y los que viven fuera.

La transición a una Cuba democrática y con un gobierno que represente al pueblo requerirá esfuerzos y compromisos de todas las partes, la deuda de Cuba deberá ser perdonada de lo contrario la isla nunca alcanzara el desarrollo necesario para salir de la profunda crisis a la que la ha llevado el actual gobierno.