El periodista y documentalista Jon Alpert ha reportado desde Cuba desde 1972, registrando lo ocurrido en la nación insular a lo largo de décadas y obteniendo acceso semiformal a Fidel Castro.

Su película Cuba and the Cameraman tiene miles de horas de filmación en 113 minutos que cubren grandes eventos noticiosos: el éxodo de Mariel; una visita de Castro a las Naciones Unidas; la muerte del líder comunista en 2016, pero también siempre tomando el tiempo para capturar la deriva cotidiana de la vida de los cubanos.

Mientras entrevista a empresarios que viajan y que han pagado $ 480 por una fiesta y espectáculo, Alpert nos permite llegar a conclusiones acerca de lo que significa todo. Ocasionalmente, las autoridades intentan censurar al inquieto reportero, pero incluso bajo restricciones siempre encuentra algo fascinante que mostrar.

Un hombre en un cobertizo casi sin amueblar anuncia que nueve personas viven allí; una familia durante los días más oscuros de los 90 dice que no salen de casa por la noche por temor a las bandas de ladrones que usan machetes.

Es un guía entusiasta y algunas veces un poco tonto. Una vez, de cerca con Castro, nuestro obstinado camarógrafo pide una nota del presidente excusando la ausencia de la hija de Alpert de la escuela.