La Corte Suprema decidió permitir a la Administración Trump aplicar la prohibición de ingreso a Estados Unidos a residentes de seis países musulmanes, aunque el fallo no es definitivo.

Siguen su curso en los tribunales federales las demandas contra la disposición, y se espera que los jueces del supremo decidan en última instancia si la restricción es legal.

La veda de ingreso se aplicará a los viajeros desde Chad, Irán, Libia, Somalia, Siria y Yemen.

La decisión fue tomada este lunes, y los jueces no dieron explicación alguna.

El Gobierno declaró que bloquear la medida podía provocar un “daño irreparable” porque la misma se fundamenta en cuestiones legítimas de seguridad nacional y política exterior.

El hecho de que la Corte avalara la prohibición supone que el tribunal supremo acabe por aprobar la versión más reciente de la restricción anunciada por el presidente estadounidense, Donald Trump; mientras las cortes inferiores siguen viendo problemas.

Hogan Gidley, vocero presidencial declaró que la Casa Blanca “no estaba sorprendida” de que la corte permitiera la “aplicación inmediata de la proclama presidencial que limita los viajes desde países que representan riesgos acentuados de terrorismo”.

Los que están en contra de la medida, arguyen que la restricción refleja prejuicios contra los musulmanes.

Omar Jadwat, director del Proyecto de Derechos Inmigrantes de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, se mostró en contra de la decisión de la Corte, pues alega como influencia “los prejuicios antimusulmanes” del presidente estadounidense.

(Con información de El Nuevo Herald)