La designación de Miguel Díaz-Canel como nuevo presidente de Cuba ha generado opiniones encontradas, pero es válido decir que hay más descontento e inconformidad, y no podría ser de otra manera, tras décadas con la familia Castro gobernando la Isla, no parece nada cambiará, y el clan que ostenta el poder desde hace casi 60 abriles seguirá mandando desde las sombras.

El relator especial para la libertad de expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Edison Lanza opinó que “más que un cambio de nombre”, aludiendo al nuevo presidente cubano, el Gobierno de Cuba debería respetar la libertad de expresión y de prensa.

El relator hizo un llamado para que “en esta transición, retorne la democracia a Cuba”.

Lanza se encontraba en la sede en Washington del Diálogo Interamericano, ayer martes, desde donde hizo algunas declaraciones:

Rebtel y Cuba en Miami llamadas a Cuba

“La libertad de expresión, el derecho a participar en política sin miedo a sufrir represalias, la posibilidad de ejercer la crítica y el periodismo independiente” y la posibilidad de “ser elector y elegir”, son elementos centrales del sistema democrático al que los cubanos tendrían que tener acceso, detalló.

“Más allá del cambio de nombres, esta idea de que se mantenga un régimen que conculca, que suprime, que controla estas libertades fundamentales, lamentablemente nos hace mantener la idea de que hasta que no se operen cambios profundos y se habilite el ejercicio de estas libertades por parte de los cubanos, no estaremos en una democracia”, puntualizó.

Miguel Díaz-Canel fue propuesto para el cargo de presidente de Cuba, el día 18 de abril por la Asamblea Nacional, como único candidato a la presidencia, en una especie de farsa teatral, y asumió como gobernante el 19 de abril pasado, arropado por Raúl Castro, quien queda como primer Secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC), órgano rector del país caribeño al menos hasta 2021.

(Con información de Diario de Cuba)