Bolsa de la HabanaCuba está necesitada de la inversión extranjera para su desarrollo y para salir de la crisis pero una ola de arrestos de empresarios extranjeros en la isla ha levantado las alarmas. Ayer el prestigioso portal “The Economist” publico una carta de Stephen Purvis, hombre de negocios británico que paso 15 meses en una cárcel cubana acusado de corrupción.

“Durante mi interrogatorio 8 meses en el Villa Marista me acusaban de muchas cosas, empezando por revelar secretos de Estado, pero nunca de la corrupción. Después de otros 7 meses encarcelado junto a una gran cantidad de delincuentes peligrosos condenados y un puñado de hombres de negocios confusos, la mayoría de los cuales se encontraban en una situación paralela a la mía, finalmente me acusaron de participar en diversos supuestos incumplimientos de la normativa financiera.” dijo en su carta Stephen Purvis. “El hecho de que el Banco Central había aprobado específicamente las operaciones de que se trate durante 12 años, y que en su sentencia el tribunal ha de efecto potencialmente criminalizado toda la inversión empresarial extranjera o el comercio de Cuba fue considerado irrelevante por los jueces” continuo explicando el hombre de negocios en relación a lo injusto de su proceso.

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Según este empresario junto a el habían muchos otros empresarios extranjeros en procesos similares de los cuales apenas se habla en la prensa internacional y mucho menos en la nacional. Stephen Purvis lanzo la teoría de que detrás de los arrestos puede haber algo más que solo una lucha contra la corrupción, según este experimentado hombre de negocios muchos empresarios detenidos estaban acusados de hacer las mismas cosas que sus competidores de Venezuela, Brasil y China hacen y estos no han sido procesados y ni siquiera investigados.

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El principal problema para los empresarios extranjeros en Cuba es la poca protección jurídica que tienen en un país donde no existe balance de poder. Sus inversiones quedarían expuestas a las decisiones del gobierno sin garantía alguna ni siquiera de las embajadas de sus países.