El Proyecto Humanitario Juan Pablo ll trabaja en Baracoa, Guantánamo, para intentar ayudar a los discapacitados, enfermos y familias pobres, cuyas condiciones de vida empeoraron tras el paso del huracán Matthew en octubre de 2016.

“Les llevamos aseo personal, productos alimenticios, y aprovechamos la ocasión para entregarles impresos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, además de DVD con la programación de Televisión Martí para que puedan informarse como es debido, más ahora que el municipio quedó en ruinas y no se sabe cuándo se pueda recuperar”, afirma el organizador del proyecto Francisco Luis Manzanet.

“Desde hace un tiempo el proyecto abarca a niños que por la baja economía de sus familiares no han podido tener un juguete en sus manos. Algunos de ellos viven en una situación de indigencia”, declaró el activista.

Lamentablemente, “el accionar del proyecto ha llamado la atención de la policía política. En ocasiones se aparece en el lugar donde estamos y trata de impedir que los juguetes lleguen a las manos de los niños, así como los alimentos a los necesitados”, sentenció Francisco.

Por fortuna, el proyecto, ha recibido la ayuda de organizaciones europeas de derechos humanos y de exiliados cubanos en Estados Unidos que hacen posible la compra de artículos de primera necesidad.