El tribunal municipal de Palma Soriano, en Santiago de Cuba busca condenar al opositor al régimen cubano Arnoldo de la Cruz, por el supuesto delito de “propagación de epidemias”.

El activista y médico dijo en entrevista vía telefónica con TV Martí, se trataba de una coartada de la Seguridad del Estado para castigarlo por su activismo político.

El disidente es miembro de la organización opositora Cuba Independiente y Democrática, se le imputa un delito contenido en el artículo 187 del Código Penal cubano.

De la Cruz ha denunciado algunas irregularidades en el sistema de salud de la Isla, incluyendo el desabastecimiento de medicinas, que azota la Isla hace dos años.

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Si el tribunal lo halla culpable, podrían limitarle la libertad de tres meses a 1 año, o pagar multas de hasta 300 pesos cubanos, incluso podría ser sancionado con ambas medidas.

“Legalmente no he podido hacer el contrato de ningún abogado porque ellos llevan el proceso por un mecanismo que se llama ‘testado directo,’ donde yo mismo tengo que hacer mi función de abogado, yo soy el que tengo que presentar los testigos y pruebas”, contó el médico a TV Martí.

En abril el disidente tuvo un cuadro febril, de una duración de cinco días, en su poder tiene un certificado médico que hace constar el diagnostico de Dengue Hemorrágico.

“Como médico siempre me mantuve alerta, a la expectativa de lo que podía ser, solo presentaba fiebre, no tenía otra sintomatología compatible con alguna enfermedad específica. Me refiero a dolores articulares (…) otros síntomas generales como cefalea, ni dolor de garganta, solo tenía tos seca y aislada y un poco de inapetencia”, alegó el opositor, que también detalló que en su barrio habían personas diagnosticadas con Zika y la Influenza (H1N7).

De acuerdo a su relato al quinto día, la fiebre se quitó, y regresó su apetito, sin embargo una semana después cuando se cepillaba los dientes sangraba, su hijo estomatólogo lo revisó y diagnóstico se trataba de una dolencia dental, “gengivitis”.

A comienzos de mayo, el sangramiento se agudizó, y le salieron machas rojas en las piernas.

“Tenía una infección viral y las plaquetas estaban bajas. Consideré que podía ser portador de un dengue hemorrágico y solicité auxilio de un colega clínico en el cual confío y después de examinarme me dijo que concordaba con el diagnóstico que yo me había hecho”, fue lo que hallaron en un análisis de laboratorio.

Lo ingresaron en cuidados intensivos, y lo atendió un médico llamado Quintela, el activista dice que este galeno, recibió órdenes de la dirección municipal de Salud Pública para que lo enviara a “un hospital de campaña”, y él decidió regresar a su casa, por miedo a empeorar.

Según sus conocimientos de medicina, alega que la enfermedad dejó de ser transmisible cuando se quitó la fiebre.

Pero la historia continua, según de la Cruz: “llegaron a mi domicilio con ánimos de entablar algún tipo de combate (…) el policía que primero se baja de la ambulancia empezó a hacer ejercicios de calentamiento como si estuviese buscando un enfrentamiento personal’”.

También explica que el manifestó su inconformidad, “y ellos insistieron porque tenían órdenes de una detención por este motivo, ordenada por el jefe de la policía municipal”.

A los días un instructor policial apareció en su vivienda para tomar sus declaraciones, ya que tenía una acusación de propagar epidemias por parte de la Dirección Municipal de Salud Pública.

Este miércoles será sometido a juicio en Palma Soriano, oficiales de la localidad le confesaron que otras tres personas están acusadas del supuesto delito, que le han fabricado al opositor.

(Con información de Martí Noticias)