Albertico Pujol de 57 años interpretará al gerente de una fábrica de palillos de dientes reciclados que le niega trabajo a una cabaretera por considerarla de dudosa moralidad, no obstante la mujer lo convierte finalmente en el animador de un espectáculo de variedades, es el rol que desempeñará el cubano luego de dos años sin pisar un escenario en Miami.

El actor se presentará en la temporada Circo Cabaré de Microteatro con “Necesito un part time”, una comedia original de Edgar Cueto en la que compartirá cartel con la actriz cubana Sandra Pérez, la dirección de la puesta en escena está a cargo de Lilo Vilaplana.

“El hombre es víctima de sus propias limitaciones. De hecho, piensa que todos los artistas son gay”, detalló Pujol sobre su personaje.

El cubano define la obra como “un juguete cómico sobre la misoginia y los prejuicios de la gente ante demasiadas profesiones”.

Rebtel y Cuba en Miami llamadas a Cuba

El Tabo de Día y Noche, relata que nunca había interpretado un personaje parecido, por lo que ha tenido esfuerzo doble.

Pero según él, vale la pena el hecho de presentarse por vez primera en Microteatro, “esa especie de gimnasio que permite perfeccionar el trabajo durante seis funciones en la misma noche”, expresó el actor.

Entrevista para Sobre Vivir en Miami de Albertico Pujol

Desde que se presentó en Oficialmente Gay, Albertico Pujol no había tenido más contacto directo con el público cubano que reside en la ciudad del sol.

‘Necesito un part time’, se presentará en el Patio del Centro Cultural Español. 1490 Biscayne Blvd. Funciones: jueves a domingo 8 p.m.-12 a.m. Desde el 4 de enero hasta el 4 de febrero del 2018.

Pujol residió cuatro años en Colombia, y desde mediados de 2015 se estableció en Miami, aquí además de participar en Oficialmente Gay, finalizó el cortometraje Los ponedores, que se exhibió en varios festivales internacionales, y en la serie Leyendas del exilio de América Tevé. El actor tuvo la oportunidad de musicalizar para la misma varios capítulos.

Albertico también ha participado en los sketches de los programas TN3 y El Happy Hour, y gracias a su hobby, la pintura, mostró su obra en algunas exposiciones colectivas en el Milander Center, de Hialeah.

Cuando fue interrogado por el periodista de El Nuevo Herald, sobre las razones por las que decidió irse de Colombia para empezar nuevamente su carrera en Miami, el actor contestó:

“Sabía a lo que tenía que enfrentarme en Miami, pero ese era el precio que debía pagar para vivir en libertad junto a mi esposa y mis cuatro hijos”, dijo el cubano, que confesó que antes de lograr un trabajo fijo como imagen de una compañía de seguros, laboró en múltiples trabajos para subsistir.

En 2011, Pujol viajó a Colombia desde la Isla, allí participó en 15 telenovelas y 14 series de televisión. En Cuba tenía una consolidada carrera en el mundo de las artes escénicas, tanto en televisión, como en cine, donde protagonizó junto a Beatriz Valdez, Los pájaros tirándole a la escopeta, una comedia muy recordada por los que vivieron los años 80 en el país caribeño.

“Colombia fue la plaza que me permitió confrontar mi trabajo con el de los actores de otras nacionalidades. Fue una etapa que me preparó para entender las reglas del juego del capitalismo y no niego que tuve una buena racha. Pero yo sabía que mi destino sería Miami. Sobre todo, cuando me di cuenta de que las conversaciones que estaban teniendo lugar en Cuba, entre el gobierno de Santos y la guerrilla colombiana, podían cambiar el panorama en poco tiempo y la situación de los cubanos corría el riesgo de complicarse. Por eso decidí marcharme a Estados Unidos, el país donde siempre quise vivir”, relató el artista.

“Me considero un veterano de la televisión”, dijo el actor que desde los 8 años de edad apareció en las pantallas cubanas. “Allí aprendí el oficio que luego seguí puliendo en la Escuela Nacional de Arte, a la que entré en cuanto supe que no había que estudiar matemática”, bromeó.

En la Isla, mencionó el espacio Para bailar (1979), donde pudo destacarse como animador, y la serie Día y noche, en la que con su personaje El Tabo, se hizo popular dentro de la teleaudiencia cubana, entre otros trabajos que lo catapultaron como uno de los actores preferidos por los nacionales.

“Cuba sigue siendo la base de todo lo que vino después. No puedo negarlo. Tuve el privilegio de alternar con Reinaldo Miravalles, Rosita Fornés, Consuelito Vidal, Mario Balmaseda y otros muchos artistas que crearon escuela. Pero lo más importante fue que recibí el reconocimiento del pueblo, algo que no todos pueden lograr”, concluyó Albertico.

(Con información de El Nuevo Herald)