Este miércoles se ha dado a conocer la denuncia de la disidente Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (Ccdhrn), que durante el 2017 se produjeron en Cuba al menos 5.155 detenciones arbitrarias por motivos políticos, con un promedio mensual de 430 arrestos.

La represión contra opositores y cuentapropistas, durante el pasado año por parte del régimen, se hizo sentir.

En diciembre, la comisión contabilizó al menos 316 arrestos temporales, de acuerdo a su último informe mensual.

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También se documentaron 16 casos de “pacíficos opositores que fueron víctimas de agresiones físicas ejecutadas o instigadas por la policía política secreta, principal instrumento del poder dictatorial”, y 15 actos de hostigamiento de los “cuerpos represivos” contra ciudadanos “contestatarios”.

La comisión afirma que algunas de estas detenciones temporales se convierten en “encarcelamientos prolongados en prisiones de alta seguridad”, así como condenas por delitos fabricados, alegando “arbitrarias y caprichosas coartadas penales escogidas dentro del inmenso arsenal de motivaciones que figuran en el vigente Código Penal, copiado casi literalmente del desaparecido código criminal de la extinta URSS”.

La organización recogió cifras entre 2010 y 2017; en ese lapso de tiempo se reportan un total de 51.833 detenciones arbitrarias en la Mayor de las Antillas, donde “el régimen controlado por una sola familia y sus allegados ha entrado en su año 60 de ejercicio de poder de manera autoritaria y totalitaria, causando incalculables sufrimientos al pueblo de Cuba”.

“No se advierte ninguna señal indicativa de que el Gobierno esté dispuesto a introducir las urgentes reformas jurídicas, económicas y políticas necesarias para que el noble e indefenso pueblo de Cuba pueda salir de la actual situación de pobreza y desesperanza”, alerta la organización opositora liderada por Elizardo Sánchez.

El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), radicado en Madrid, por su parte recogió 4.821 arrestos a disidentes y activistas de la sociedad civil independiente.

En referencia a la política, indica la OCDH, el régimen “no realizó ni una sola reforma al sistema político y legal para reconocer la pluralidad de la sociedad cubana”.

Los observadores ratifican que la represión se recrudeció, “el férreo control político y la exclusión de los discrepantes y opositores y ni siquiera cumplió con su propio y pobre plan de actualización que incluía algunas pinceladas políticas como la reforma de la Ley Electoral”.

En declaraciones a Martí Noticias, el economista Elías Amor Bravo, miembro de la OCDH, lanzó una fuerte crítica al régimen cubano por las recientes “Elecciones” a Candidatos a delegados del Poder Popular.

“No existen espacios para la actividad política, como ha ocurrido durante la campaña electoral, en la que los grupos opositores no han podido siquiera manifestar sus opiniones”, lamentó el economista.

Amor Bravo también subrayó la represión de las autoridades castristas contra los cuentapropistas. “También la represión avanza hacia los pequeños emprendedores, los cuentapropistas a los que se confiscan sus propiedades…”, cuestionó el opositor.

El miembro de la OCDH, culminó instando al Gobierno cubano a hacer cambios definitivos. “Le decimos al régimen que tiene que ceder, que tiene que hablar con el pueblo cubano y empezar a plantear las bases de un proceso en el que el respeto a los derechos humanos y a las libertades pase a ser el centro del diálogo político en Cuba”.

Sin embargo el diálogo con la dictadura es difícil que surja, de un gobierno instaurado por la fuerza no se puede esperar diplomacia, o entendimiento pacifico.